Guillermo Echavarría toma las riendas de la UPC entre aplausos y sombras políticas
Guillermo Echavarría se posesionó como rector de la Universidad Popular del Cesar para el periodo 2026-2030. Su ceremonia estuvo marcada por la controversial presencia de Juliana Guerrero, delegada presidencial, quien enfrenta denuncias sobre la autenticidad de sus títulos. Echavarría prometió continuidad con la gestión anterior y defender valores de inclusión y disenso en la institución.
La Universidad Popular del Cesar tiene nuevo rector. Guillermo Echavarría asumió oficialmente el cargo el lunes 27 de abril en una posesión que, más allá de los aplausos de rigor, dejó al descubierto las tensiones políticas que rodean a la institución educativa. En su intervención, Echavarría enfatizó que recibe la universidad "en su mejor momento" y se comprometió a proteger el legado de Rober Romero, su antecesor, apoyando la inclusión y el respeto a diferentes puntos de vista.
Lo que capturó la mayor parte de la atención, sin embargo, fue la presencia de Juliana Guerrero, delegada del presidente Gustavo Petro ante el Consejo Superior Universitario. Guerrero ocupó un lugar de honor en la ceremonia pese a las denuncias recientes de Angie Rodríguez, exdirectora del Dapre, quien cuestionó la autenticidad de los títulos profesionales de la funcionaria. Durante el evento, la presentadora la llamó reiteradamente "Doctora Juliana Andrea Jiménez" en la verificación del quórum, un detalle que no pasó desapercibido en las redes sociales. La funcionaria, quien llegó luciendo un cambio de imagen notable, se sentó junto al delegado del Ministerio de Educación, consolidando así el respaldo oficial a Echavarría, cuya elección había sido sellada en apenas ocho minutos de votación.
Más allá de la coyuntura política, Echavarría quiso centrar el mensaje en lo sustancial: el valor transformador de la educación. "La universidad es nuestra vida porque nos dio dignidad… nos permite vernos en el mundo", expresó ante la comunidad académica. El nuevo rector subrayó que su gestión se caracterizará por la escucha genuina y la valoración de la diversidad, con la aspiración de posicionar a la UPC como un referente nacional en calidad educativa durante los próximos cuatro años.
Lo cierto es que Echavarría inicia su rectorado bajo una lupa pública intensa. Hereda una institución fragmentada y debe navegar los conflictos políticos que rodean a sus principales aliados en el Consejo Superior. El verdadero desafío no será solo gobernar, sino reunir a una comunidad universitaria que lleva tiempo dividida.
Fuente original: Noticias Valledupar
