Pescados y mariscos suben de precio en Semana Santa: así están cotizados en Corabastos hoy

Con la llegada de Semana Santa, los bogotanos buscan conocer los precios de pescados y mariscos en Corabastos, la principal central de abastos del país. Los valores varían según la especie, con opciones desde los 12.000 pesos el kilo como la cachama, hasta los 62.000 de la corvina o el filete de robalo. Las autoridades de salud aconsejan comprar en establecimientos autorizados y verificar que el producto esté fresco para evitar intoxicaciones.
En Semana Santa, cuando muchos colombianos reemplazan la carne roja por pescado siguiendo la tradición religiosa, la demanda de estos productos se dispara en Corabastos. Este aumento en el consumo ha empujado los precios al alza, una situación que se suma a otros factores como la inflación y las condiciones climáticas que han afectado la producción pesquera nacional.
El boletín diario de Corabastos registró para el miércoles 1 de abril de 2026 una amplia variedad de ofertas. Entre los pescados más económicos están la cachama a 12.000 pesos el kilo y la mojarra o tilapia roja a 14.500 pesos. Conforme suben las opciones, encontramos el bocachico a 19.000 pesos, la trucha arcoíris a 24.000 pesos y el bagre dorado a 31.000 pesos. En el segmento premium, la corvina, el filete de merluza y el filete de robalo alcanzan los 62.000 pesos por kilo, convirtiéndose en las opciones más caras del mercado.
Aunque las tablas de precios muestran variedad de opciones para diferentes presupuestos, la Secretaría Distrital de Salud hace un llamado importante: comprar estos productos únicamente en establecimientos reconocidos y autorizados. Estos sitios garantizan el cumplimiento de la cadena de frío y las normas de higiene, aspectos fundamentales para evitar riesgos de intoxicación por alimentos en mal estado.
Para identificar un pescado fresco y seguro, la entidad distrital recomienda revisar los ojos, que deben ser brillantes, transparentes y ligeramente saltones. Los ojos opacos, hundidos o con la pupila grisácea indican descomposición. La piel debe lucir brillante, húmeda y con colores vivos, y las escamas deben estar firmes y adheridas. Una piel opaca o escamas que se desprendan fácilmente son señales de alarma.
Las agallas también son indicador clave: deben tener un color rojo o rosado intenso y estar limpias. Si están amarillentas o grises, el pescado ya está descompuesto. El aroma es otro factor determinante: el pescado fresco tiene un olor suave y agradable a mar, mientras que un olor fuerte, desagradable o similar al amoníaco indica que no está en condiciones de consumo.
Estas recomendaciones son especialmente importantes en Semana Santa, cuando el consumo de pescado es máximo y la exposición a productos de mala calidad aumenta. Seguir estas indicaciones no solo protege la salud de la familia, sino que también asegura que la tradición culinaria de estas fechas sea una experiencia segura.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales
