Perú elige a José María Balcázar como presidente interino hasta julio en medio de polémicas

El Congreso peruano eligió a José María Balcázar como nuevo presidente tras destituir a José Jerí por escándalos de corrupción. Balcázar vencerá en votación a María del Carmen Alva por 64 votos a 46. Su mandato durará apenas cinco meses, hasta el 28 de julio cuando asuma el ganador de las elecciones presidenciales. Su elección genera fuertes críticas por su historial de denuncias de corrupción y comentarios polémicos sobre relaciones sexuales con menores.
Perú vuelve a cambiar de presidente. El Congreso eligió el miércoles a José María Balcázar como nuevo jefe de Estado, en reemplazo de José Jerí, quien fue destituido el día anterior mediante una moción de censura. El octogenario exmagistrado y actual congresista por Lambayeque se impuso a María del Carmen Alva, candidata de Acción Popular, en una segunda votación decisiva. Balcázar obtuvo 64 votos contra 46 de Alva, dejando fuera a los otros dos candidatos que compitieron en la primera ronda. Con su llegada, Balcázar se convierte en el octavo presidente que Perú tiene en apenas una década, lo que refleja la tremenda inestabilidad política que vive el país andino.
El cambio presidencial fue rápido pero controversia. Jerí duró apenas cuatro meses en la presidencia después de reemplazar a Dina Boluarte, quien también fue apartada por escándalos de corrupción. El mandato de Jerí se derrumbó por lo que llamaron el "chifagate", un escándalo por reuniones fuera de agenda con empresarios chinos, y posteriormente por denuncias de que mujeres que lo visitaron en Palacio fueron contratadas después por el Estado. Cuando Jerí intentó defenderse diciendo que era "completamente falso e injusto" sugerir que contrataban por favoritismo, los congresistas ya habían tomado su decisión.
Balcázar asume el poder envuelto en su propio historial de controversias. A sus 83 años, fue expulsado del Colegio de Abogados de Lambayeque por presunta apropiación de fondos, investigado por tráfico de influencias durante su paso por la Corte Suprema, y acusado de intercambiar favores con la exfiscal general Patricia Benavides. Pero lo que más ha generado rechazo es un episodio específico: sus declaraciones en 2023 en contra de la ley que prohibió el matrimonio infantil en Perú. En el debate parlamentario, dijo que "las relaciones sexuales tempranas más bien ayudan al desarrollo psicológico de la mujer". Agregó: "En el Código Civil, de 14 para arriba no hay ningún impedimento. Todos tienen relaciones sexuales". Luego se abstuvo en la votación final de la ley, que terminó aprobándose.
Su elección sorprendió incluso a observadores que daban como favorita a María del Carmen Alva, quien venía de partidos más tradicionales. El diario El Comercio escribió en su editorial del primer día que "el Congreso de la República ha cometido un error histórico e imperdonable". Los críticos señalan que los congresistas eligieron un procedimiento discutible: en lugar de declarar la vacancia del presidente, que requería 87 votos, prefirieron una moción de censura contra Jerí en su calidad de presidente del Congreso, que necesitaba menos votos. Muchos ven esto como otra maniobra política en un Congreso que según las encuestas despierta profundo rechazo popular.
El nuevo presidente fue enfático en sus prioridades. En su primer mensaje dijo que buscaría "garantizar al pueblo del Perú una transición electoral pacífica, transparente; que no haya dudas" y prometió "echarle diente al problema de la inseguridad ciudadana", además de ofrecer "continuidad" en economía. Sin embargo, muchos dudan de que pueda cumplir estas promesas. Balcázar gobernará apenas cinco meses, hasta el 28 de julio, cuando asuma el presidente elegido en las próximas elecciones.
Los peruanos irán a las urnas en abril para la primera vuelta, con una segunda vuelta probable en junio si ningún candidato logra mayoría. Los sondeos muestran un panorama desalentador: el candidato mejor posicionado, Rafael López Aliaga, aparece con apenas 12% de apoyo. Ninguno de los 36 candidatos inscritos despierta entusiasmo popular, y la fragmentación del voto es evidente. En este contexto, Balcázar deberá mantener la estabilidad institucional mientras el país elige nuevos líderes, sin poder ser candidato él mismo. Lo paradójico es que en su primer discurso afirmó que "no es difícil gobernar un país", pero prácticamente nadie le cree que lo vaya a lograr fácilmente.
Fuente original: BBC Mundo - Últimas

