Pepe, el cocodrilo del Bronx: ¿leyenda urbana o testigo silencioso de crímenes atroces?

Durante años circuló la historia de Pepe, un cocodrilo que supuestamente pertenecía a los Sayayines y era usado para desaparecer víctimas en el Bronx bogotano. Aunque un testigo que vivió en la zona aseguró haberlo visto, las autoridades niegan su existencia. Una única foto alimentó el misterio, pero décadas después sigue sin confirmarse si el animal fue real o si fue solo parte del terror que envolvió a ese sector.
En los años posteriores al cierre de El Cartucho, el Bronx se consolidó como uno de los lugares más peligrosos de Bogotá. Allí operaban los Sayayines, una organización criminal responsable de crímenes que marcaron profundamente la historia de la ciudad. Entre los testimonios de quienes sobrevivieron a ese infierno, emerge una historia que parece sacada de una película de terror: la existencia de Pepe, un cocodrilo que presuntamente fue utilizado para ejecutar y torturar a las víctimas.
Pedro Ruiz es uno de los pocos que dice haber visto al reptil con sus propios ojos. Este hombre vivió durante seis años en las calles del Bronx y en el programa Los informantes de Caracol Televisión reveló su versión de los hechos: "Ese cocodrilo lo conocí pequeño, se llamaba 'Pepe', lo trajeron como una lagartijita. Después, cuando ya el animal se creció, hicieron un estanque grandísimo para él solo". Su relato es detallado y asegura que el animal fue criado dentro de los establecimientos clandestinos de la zona.
La existencia de Pepe se volvió más creíble cuando circuló una fotografía que mostraba a un reptil imponente en lo que parecía ser una habitación especial. Varios medios nacionales difundieron la imagen como posible prueba de que la bestia había existido realmente. Desde entonces, especulaciones han rodeado el destino del animal: algunos creen que fue capturado por las autoridades, mientras que otros sostienen que fue sacrificado y su piel vendida en el barrio Restrepo para la fabricación de calzado y accesorios.
Sin embargo, las voces oficiales presentan una versión muy diferente. Daniel Mejía, exsecretario distrital de Seguridad, fue categórico al rechazar la existencia del cocodrilo. En su cuenta de X manifestó que "No había ningún cocodrilo. Suficientes cosas nos encontramos allá dentro del Bronx como para, además, ponerle ciencia ficción a esto". Las autoridades mantienen que durante los operativos realizados en la zona nunca encontraron evidencia de la existencia de Pepe.
Así las cosas, casi una década después de la intervención del sector, el misterio persiste. Lo que era un horror cotidiano para los habitantes del Bronx ahora se debate entre lo real y lo legendario. Los testimonios de sobrevivientes como Pedro Ruiz contrasta con la negación oficial, dejando una pregunta sin respuesta en la memoria colectiva de Bogotá: ¿fue Pepe un instrumento real de terror o un fantasma creado por el pánico y el sufrimiento que reinaba en esas calles?
Fuente original: El Tiempo - Bogotá