Pelea entre vendedoras ambulantes opaca la Feria del Libro de Bogotá

Dos vendedoras ambulantes protagonizaron un enfrentamiento físico en las afueras de Corferias durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá, un incidente que quedó grabado y se viralizó en redes sociales. El altercado, que no dejó heridos graves, ocurrió ante decenas de asistentes al evento y reabrió el debate sobre el comercio informal en espacios públicos de alta concurrencia en la ciudad.
Un momento de tensión interrumpió la jornada cultural en Bogotá cuando dos vendedoras ambulantes se enfrentaron a golpes en las inmediaciones de Corferias, donde funciona la Feria Internacional del Libro. El incidente fue grabado por transeúntes y no tardó en circular en las redes sociales, generando toda clase de comentarios sobre lo ocurrido.
La discusión entre las mujeres comenzó con reclamos verbales que escalaron rápidamente. Según se ve en los videos, el intercambio de palabras pasó a empujones, se sujetaron del cabello y terminaron en el suelo forcejeando, todo mientras decenas de personas hacían fila para entrar al evento o salían de las actividades. Varias personas que presenciaron la escena intervinieron para separarlas y evitar que la situación empeorara, mientras otros sacaban sus celulares para grabar lo que sucedía.
Lo más notable es que todo ocurrió en plena luz del día, en un espacio lleno de familias, estudiantes y visitantes del evento que buscaban disfrutar de actividades culturales. Aunque afortunadamente no se reportaron heridas graves, el episodio generó incomodidad entre los asistentes y opacó el ambiente de la Feria.
El incidente volvió a sacar a la luz una discusión que lleva tiempo presente en Bogotá: cómo convivir con la presencia de vendedores informales en zonas de alta concurrencia. Estos espacios suelen ser escenarios de disputa por puntos de venta, congestión peatonal y conflictos entre comerciantes que buscan su sustento. Para muchos, estas actividades representan el ingreso económico de numerosas familias, lo que convierte el asunto en un reto complejo para las autoridades a la hora de regular y mantener la convivencia en la ciudad.
Lo sucedido en Corferias se suma así a otros episodios que reflejan la dificultad de equilibrar el uso del espacio público, la seguridad en eventos masivos y las necesidades económicas de quienes dependen del comercio callejero para vivir.
Fuente original: Minuto30

