Papa León XIV exige regulación sólida de la IA en su primera encíclica "Magnifica humanitas"

El pontífice publicó el lunes su primer documento papal dedicado a los desafíos éticos de la inteligencia artificial, advirtiendo que "no basta con invocar la ética en abstracto" y pidiendo marcos legales rigurosos. La encíclica critica la concentración de poder en manos privadas, el desplazamiento de trabajadores y el uso militar de la IA, además de incluir una disculpa histórica papal por la legitimación de la esclavitud. El documento ya es considerado un referente para el debate global sobre tecnología.
El Papa León XIV presentó el pasado lunes en el Vaticano "Magnifica humanitas", su primera encíclica, un documento de 83 páginas que marca la posición oficial de la Iglesia católica frente a la inteligencia artificial. El texto, cuyo título significa "Magnífica humanidad", recoge la reflexión del pontífice sobre lo que considera el mayor desafío que enfrenta la humanidad en la actualidad.
En el corazón de su mensaje, León XIV rechaza las promesas vagas de ética corporativa. "No basta con invocar la ética en abstracto; se requieren marcos legales sólidos, supervisión independiente, usuarios informados y un sistema político que no eluda su responsabilidad", escribió el papa en la encíclica. Su llamado es contundente: una regulación "sólida" de la IA y que los desarrolladores prioricen el bien común antes que los beneficios económicos. Esto genera una nueva fricción con la Administración Trump, que ha promovido agresivamente la desregulación del sector, incluidas aplicaciones militares.
El documento denuncia lo que denomina una "cultura del poder" que impulsa la carrera por controlar la IA, especialmente en tecnologías de guerra a distancia. El Papa fue explícito: "no es permisible" confiar decisiones irreversibles y letales a sistemas de inteligencia artificial. También criticó duramente la concentración de poder y datos en pocas manos del sector privado, calificándola como un peligro particular para niños y poblaciones vulnerables. "La búsqueda de mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen sistemáticamente puestos de trabajo (...) El orden económico debe permanecer subordinado a la dignidad humana y al bien común", escribió León XIV, refiriéndose al desplazamiento laboral que genera la automatización.
Un aspecto que sorprendió a observadores fue la inclusión de una disculpa papal histórica. León XIV reconoció el papel que desempeñaron los propios papas al otorgar autoridad explícita a soberanos europeos para subyugar y esclavizar a pueblos "infieles". Aunque otros líderes católicos se han disculpado por la participación de cristianos en el comercio de esclavos, ningún papa había asumido públicamente la responsabilidad institucional del Vaticano en esta "herida en la memoria cristiana". El pontífice invocó este pasado para alertar sobre nuevas formas de esclavitud que alimenta la revolución digital, como el trabajo no regulado en la extracción de minerales raros necesarios para fabricar chips de IA.
La encíclica también advierte sobre la desinformación amplificada por la IA, cuya capacidad para "manipular contenido, imágenes y vídeos" conduce a poblaciones hacia "perspectivas sesgadas o engañosas" de la realidad. En sus secciones más críticas, León XIV denuncia cómo la IA ha contribuido a normalizar la guerra, insensibilizando a las personas ante su costo. Sin mencionar conflictos específicos, habló de "imperialismos opuestos" y exigió total transparencia sobre quién es responsable cuando se lanzan ataques con estas tecnologías. Incluso declaró "obsoleta" la tradicional doctrina católica de la "guerra justa" que establecía criterios para justificar el uso de la fuerza, argumentando que los avances tecnológicos han cambiado fundamentalmente cómo entendemos los conflictos.
El documento fue presentado en un acto en el Vaticano que incluyó a Christopher Olah, cofundador de Anthropic, una de las empresas más poderosas en IA en Estados Unidos. Esta presencia generó críticas de quienes la vieron como un aval papal. Sin embargo, expertos señalaron que era más bien un reconocimiento del poder de una empresa extremadamente influyente, similar a una audiencia protocolar con un jefe de Estado, no una aprobación. La encíclica ya es considerada por académicos, tecnólogos y líderes religiosos como un documento decisivo que probablemente se convertirá en referencia obligada para políticos, investigadores y ciudadanos en el debate sobre inteligencia artificial. El papa firmó el texto el 15 de mayo, coincidiendo con el 135 aniversario de "Rerum Novarum", la histórica encíclica de León XIII de 1891 sobre derechos de trabajadores y límites del capitalismo durante la Revolución Industrial, estableciendo así una continuidad centenaria en cómo la Iglesia adapta su doctrina social a los grandes cambios tecnológicos y económicos de cada era.
Fuente original: France 24 - Europa



