Pagar servicios a tiempo ahora abre puertas para créditos más baratos en Colombia

El cumplimiento puntual en facturas de energía, agua e internet se convierte en un historial crediticio que los bancos consultan para aprobar préstamos con tasas menores. Las finanzas abiertas, implementadas en 2026, permiten que este comportamiento de pago viaje entre entidades financieras. Los pagos automáticos, respaldados por sistemas como Bre-B del Banco de la República, facilitan mantener este registro limpio sin riesgo de retrasos accidentales.
En Colombia está sucediendo algo que cambia las reglas del juego para quien busca acceder a crédito: la capacidad de endeudamiento ya no depende únicamente del historial bancario tradicional. Pagar puntualmente el recibo de electricidad, agua, internet o telefonía celular ahora genera un rastro que las entidades financieras consultan y valoran. Esto significa que la rutina mensual de cancelar los servicios del hogar se transformó de un simple gasto en un activo reputacional frente a los bancos.
El cambio es posible gracias a la entrada en vigor del Decreto 0368 de 2026, que implementó las finanzas abiertas en el país. Este marco normativo permite el intercambio de información financiera entre entidades con autorización del usuario, haciendo que el buen comportamiento transaccional abra mejores oportunidades de financiamiento. Según datos de la Superintendencia Financiera, el acceso al crédito en Colombia llegó al 50,5 por ciento de los adultos, lo que equivale a 19,6 millones de personas. El cumplimiento en el plan de celular o las cuotas de un comercio genera un historial ordenado que facilita tasas más bajas y plazos más cómodos.
Simón Pinilla, cofundador de la fintech DRUO, lo explica así: "el sistema financiero avanzó de manera significativa en acceso, pero la verdadera inclusión empieza cuando una cuenta se utiliza para resolver necesidades cotidianas; deja de ser un espacio donde solo se recibe dinero y comienza a funcionar como una herramienta para simplificar transacciones, organizar gastos y automatizar pagos de servicios". La viabilidad técnica se apoya en sistemas como Bre-B del Banco de la República, que acumulaba más de 782 millones de transacciones con corte a mayo de 2026, movilizando cerca de 5 millones de operaciones diarias.
Para proteger este historial, los especialistas recomiendan usar débitos automáticos programados en los días posteriores a recibir ingresos, mantener un saldo de reserva y revisar mensualmente que los cobros correspondan a servicios activos. El Banco de la República endureció las normativas en 2026 exigiendo mayor transparencia: las entidades deben informar con antelación cada cobro y establecer procesos claros para revocar autorizaciones de débito cuando el usuario lo decida. Si la cuenta carece de saldo suficiente, el cobro es rechazado, lo que puede perjudicar la calificación del usuario en las centrales de riesgo.
Pinilla enfatiza que "la posibilidad de registrar pagos automáticos desde una cuenta bancaria acerca funcionalidades que durante años estuvieron vinculadas a las tarjetas, tales como las suscripciones o los cobros automáticos sin fricciones". El siguiente paso, según el experto, no es adquirir más productos financieros, sino utilizarlos de mejor manera. En finanzas personales, las diferencias en capacidad de endeudamiento provienen de decisiones cotidianas donde el pago puntual desde una cuenta bancaria actúa como un pilar de estabilidad. Para consolidar esta práctica, conviene concentrar pagos recurrentes en una única cuenta, convertir la puntualidad en rutina mediante débitos automáticos y revisar anualmente los reportes de centrales de información para verificar el registro correcto del cumplimiento transaccional.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales
