Oxford Economics: petróleo caro no dispararía el crecimiento de Colombia ni otras economías emergentes

Un análisis de Oxford Economics argumenta que aunque el petróleo suba hasta 140 dólares el barril, el impacto en el crecimiento económico de países como Colombia sería mínimo: apenas una caída de 0,4 a 0,7 puntos porcentuales. Los bancos centrales no necesitarían subir tasas de interés si el encarecimiento es temporal, pero Colombia queda identificada como un caso especial con menos margen de maniobra monetaria.
En medio de las tensiones geopolíticas y el repunte del petróleo en los mercados internacionales, surge una pregunta incómoda para países productores como Colombia: ¿qué pasa realmente con nuestra economía cuando el crudo se encarece? La respuesta de Oxford Economics no es la que muchos esperaban. Según esta consultora, incluso si el barril sube hasta niveles extremos de 100 o 140 dólares, el efecto en el crecimiento económico sería sorprendentemente moderado.
El análisis utiliza simulaciones con modelos económicos globales para mostrar que los mercados emergentes demostrarían resiliencia frente a estos choques petroleros temporales. En otras palabras: la economía sufriría un golpe, pero seguiría caminando. Si el petróleo se quedara en 100 dólares, el crecimiento del PIB de estas economías bajería apenas entre 0,1 y 0,2 puntos porcentuales. Incluso en el escenario catastrófico de 140 dólares, la caída estaría entre 0,4 y 0,7 puntos. Para ponerlo en contexto: es como si tu negocio decreciera menos de lo que esperabas, pero sigues operando sin quebrarte.
Oxford Economics proyecta que el crecimiento agregado de los mercados emergentes para 2026 rondaría el 4,1 por ciento en condiciones normales, pero caería apenas a 3,9 por ciento incluso con precios petroleros altos. Eso significa que, aunque el crudo presione, estas economías no entrarían en recesión. El mensaje de fondo es claro: un choque temporal de precios no tiene la capacidad de cambiar la trayectoria expansiva de estas naciones.
En cuanto a la inflación (el aumento de precios que afecta tu billetera), el panorama tampoco es alarmante. Oxford elevó su previsión de inflación para mercados emergentes en 2026 a 4,4 por ciento, desde 4,1 por ciento. Es un aumento, pero moderado. La mayoría de países seguiría dentro de los rangos que sus bancos centrales consideran aceptables. Esto lleva a una conclusión importante: los bancos centrales no necesitarían subir bruscamente las tasas de interés. De hecho, probablemente frenarían los recortes de tasas que venían haciendo, pero sin iniciar un ciclo de aumentos agresivos.
Sin embargo, el documento introduce un matiz que toca directamente a Colombia. Junto con Rusia, nuestro país aparece como una excepción dentro de los mercados emergentes. Colombia tiene menos margen para seguir flexibilizando su política monetaria, lo que la hace más vulnerable a las presiones inflacionarias del petróleo. En otras palabras: mientras otros países podrían seguir bajando tasas tranquilamente, Colombia estaría contra las cuerdas.
Otro aspecto relevante es que no todos los países viven el alza del petróleo de la misma forma. Exportadores como Nigeria, Kazajistán o Rusia podrían incluso ganar con precios altos, porque eso aumentaría sus ingresos por ventas. En cambio, los países importadores de energía sufren más presión sobre inflación y crecimiento. Oxford deja claro que todo depende de si el encarecimiento es pasajero o si se prolonga. Si es temporal, es manejable. Si se alarga y se combina con otras crisis financieras, ahí el panorama podría volverse más complicado.
Fuente original: Portafolio - Economía