Oro pierde brillo ante tensiones geopolíticas y expectativa de inflación en EE.UU.
El precio del oro bajó a cerca de 4.700 dólares la onza mientras inversionistas monitorean el conflicto en Oriente Medio y se preparan para conocer datos de inflación estadounidense. El metal precioso enfrenta presión porque tasas de interés más altas lo hacen menos atractivo. La plata también cayó después de reportes sobre una crisis de liquidez en el sector petrolero peruano.
El oro sigue dando vueltas en la montaña rusa. La onza de oro para entrega inmediata se negoció alrededor de 4.700 dólares, borrando las ganancias que había acumulado en la sesión anterior. El descenso refleja una inquietud creciente entre los inversionistas sobre cómo se desplieguen los conflictos geopolíticos y qué pase con la inflación en Estados Unidos en los próximos días.
Lo que está pasando es bastante simple para explicar: cuando hay tensión internacional, como el estancamiento del conflicto en Oriente Medio, el dólar estadounidense se fortalece. Y cuando el dólar sube, el oro se abarata para los compradores internacionales porque está denominado en esa moneda. Al mismo tiempo, si la guerra dispara los precios del petróleo y de los alimentos, la inflación se acelera, lo que empuja a los bancos centrales a subir las tasas de interés. Para el oro esto es un problema real: a diferencia de una acción o un bono, el oro no paga intereses, así que cuando las tasas suben, la gente prefiere meter su dinero en inversiones que sí generan rendimiento.
Christopher Wong, estratega de Oversea-Chinese Banking Corp, resumió bien lo que está pasando: "La evolución del precio del oro refuerza la idea de que todavía se comporta menos como un simple refugio seguro y más como un indicador de riesgo macroeconómico que se encuentra entre el petróleo, la inflación, la fijación de precios de la Reserva Federal, la dinámica del dólar estadounidense y el sentimiento de riesgo". En otras palabras, el oro ya no es solo ese metal que brilla cuando todo lo demás se desmorona. Ahora refleja un mix complicado de variables económicas globales.
Las críticas del presidente Donald Trump a la respuesta de Irán a una propuesta de paz estadounidense y sus señales sobre la situación crítica del alto el fuego en el estrecho de Ormuz agregaron más incertidumbre al mercado. Para el martes estaba programada la publicación de un informe clave sobre inflación en Estados Unidos, momento crucial que podría redefinir las apuestas en los mercados. Los economistas esperan un aumento notable en el índice de precios al consumidor, alimentado por el impacto de la guerra en la industria manufacturera y agrícola.
El impacto no se limitó al oro. La plata se desplomó 2,1% después de haber subido más de 7% el día anterior, cuando se reportó una crisis de liquidez en una petrolera estatal peruana. Perú es uno de los mayores productores de plata mundialmente, así que noticias así mueven el mercado del metal blanco de forma abrupta. El platino y el paladio también experimentaron retrocesos.
El precio del oro al contado se ubicó en 4.702,23 dólares la onza en Londres al cierre, mientras el dólar estadounidense ganaba 0,3% en su índice de referencia. Para el inversionista colombiano promedio, esto significa que si tiene oro o busca comprarlo, la reducción de precios internacionales no necesariamente se traduce en ahorros en pesos, porque el tipo de cambio sigue siendo un factor decisivo en la ecuación.
Fuente original: La República - Finanzas