Oro cae mientras mercados apuestan por negociaciones entre EE.UU. e Irán
El oro perdió valor en las últimas transacciones después de recuperar terreno el día anterior, cayendo a poco más de 4.500 dólares la onza. Los precios del petróleo bajaron más de 2 por ciento, lo que redujo presiones inflacionistas que habían hecho subir los rendimientos de los bonos. El optimismo sobre posibles diálogos diplomáticos en Oriente Medio está condicionando los movimientos de estos activos, aunque analistas advierten que la volatilidad seguirá siendo alta.
El oro no logró sostener las ganancias del día anterior y cerró ligeramente por debajo de los 4.500 dólares la onza, mientras mercados globales monitoreaban de cerca las noticias sobre una posible tregua entre Estados Unidos e Irán. El movimiento del metal precioso refleja la tensión entre dos fuerzas opuestas: por un lado, el alivio relativo en los precios energéticos, que bajaron más de 2 por ciento y redujeron algunos temores de inflación; por otro lado, el fortalecimiento del dólar, que hace más caro el oro para compradores que usan otras monedas.
Lo que explica el retroceso del oro es básicamente un cambio en las tasas de interés. Cuando los bancos centrales suben las tasas, los bonos y depósitos que generan rendimientos se vuelven más atractivos en comparación con el oro, un metal que no produce ningún flujo de dinero. Los rendimientos de los bonos estadounidenses se mantienen cerca de máximos de varios años, lo que reduce el apetito de inversores por activos más especulativos. Además, el dólar más fuerte complica el cuadro para quien quiere comprar oro: si tu moneda se fortalece, comprar dólares se vuelve relativamente más caro.
El presidente Donald Trump reveló el lunes que había planeado autorizar nuevos ataques contra Irán esta semana, pero decidió pausarlos después de que líderes de Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos solicitaran más tiempo para explorar una ruta diplomática. Este cambio de tono hacia la negociación ha tranquilizado parcialmente a los mercados, aunque la volatilidad sigue siendo una realidad constante.
Desde el inicio de los conflictos en Oriente Medio, el oro ha perdido casi 14 por ciento de su valor, una caída que refleja tanto el optimismo creciente sobre negociaciones como la retirada de inversionistas hacia otros activos. Vasu Menon, estratega de Oversea-Chinese Banking Corp, plantea que seguirán habiendo subidas y bajadas en el corto plazo, impulsadas por cambios en los precios del petróleo, las tasas de interés y las noticias geopolíticas. Sin embargo, resalta que "seguimos viendo el oro como una cobertura útil contra las incertidumbres globales, dados los importantes cambios políticos y económicos que se están produciendo a nivel mundial y que, al parecer, se acelerarán en los próximos años".
En las transacciones de este martes en Londres, el oro al contado bajó 0,5 por ciento a 4.544 dólares la onza, mientras la plata cayó 2,2 por ciento hasta 76,05 dólares. El platino y el paladio también registraron movimientos a la baja.
Fuente original: La República - Finanzas