Organización internacional pide trasladar a Punch, el macaco bebé, a un santuario especializado

PETA Asia exige el traslado de Punch, un pequeño macaco japonés nacido en julio de 2025 en un zoológico de Tokio, argumentando que el cautiverio y la exhibición pública le causan trauma. El animal fue rechazado por su madre al nacer y actualmente vive con 56 macacos más en el zoológico, aunque su historia se viralizó en internet generando atención mundial. La fundación internacional sostiene que la fama en redes sociales no cambia la realidad negativa del cautiverio y pide que el macaco reciba cuidado especializado en un santuario lejos de los reflectores públicos.
La organización defensora de derechos animales PETA Asia presentó una petición pública para que Punch, un joven macaco japonés, sea trasladado desde el Zoológico y Jardín Botánico de Ichikawa en Tokio hacia un santuario de buena reputación. Según la organización, el pequeño primate estaría sufriendo traumas por el cautiverio y el aislamiento, además de no estar recibiendo el cuidado apropiado que requiere en su situación actual.
La historia de Punch comenzó en julio de 2025 cuando fue rechazado por su madre poco después del nacimiento. De acuerdo con el experto Kosuke Shikano, la madre era muy joven y el intenso calor del verano japonés la dejó exhausta. El personal del zoológico asumió entonces el cuidado del bebé, proporcionándole un muñeco de felpa como compañía. Esta imagen del pequeño macaco aferrándose al juguete generó un fenómeno en internet, con miles de visitantes y publicaciones en redes sociales que documentaban su comportamiento.
Jason Baker, presidente de PETA Asia, enfatiza que la situación actual no es la ideal para el desarrollo del animal. Según Baker, "Punch debe ser enviado a un santuario! PETA Asia ayudará. Esto no es un cuidado adecuado: él merece estar en un lugar donde se le pueda brindar la atención y el tratamiento que necesita como un bebé pequeño". El directivo explica que los macacos como Punch necesitan crecer en grupo y desarrollar habilidades sociales fundamentales para explorar su entorno, "y no para buscar el consuelo de un juguete en un pozo de cemento".
El presidente de PETA Asia crítica lo que denomina un ciclo problemático: "la fascinación del público desaparece rápidamente, pero el animal queda atrapado de por vida. La fama en internet no cambia la realidad del cautiverio. Solo alimenta un ciclo en el que se crían y exhiben crías para impulsar la venta de entradas, mientras que los animales pagan el precio de por vida".
Por su parte, el zoológico de Ichikawa ha reportado avances positivos en la integración de Punch con los otros 56 macacos de su especie. Los cuidadores indicaron que el pequeño "no ha sido regañado y se le vio jugando con los otros monitos" y que durante la alimentación "incluso se levantó de los pies del cuidador y empezó a comer solo". Aunque ocurrió un episodio preocupante el 19 de febrero cuando Punch intentó acercarse a otra cría y fue alejado por su madre, el zoológico argumentó que se debió al instinto protector natural y no a un ataque real.
La situación de Punch refleja un debate más amplio sobre el bienestar animal en espacios de cautiverio y la responsabilidad de las instituciones frente a la atención mediática que generan casos como este.
Fuente original: El Colombiano - Tendencias