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OpenAI propone la semana de 4 días: cómo la IA podría cambiar tu vida laboral

Fuente: Impacto TIC
OpenAI propone la semana de 4 días: cómo la IA podría cambiar tu vida laboral
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OpenAI publicó un estudio con propuestas para enfrentar el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo. Entre las ideas están reducir la jornada laboral a 32 horas semanales sin cortar salario, crear un fondo de riqueza pública para que todos se beneficien de la IA, y establecer "impuestos a robots" que reemplacen trabajadores. El objetivo es que las ganancias de productividad generadas por la IA se distribuyan entre los empleados y ciudadanos.

A veces parece que los políticos y legisladores van siempre rezagados respecto a lo que hace la tecnología. Y con la inteligencia artificial, ese desfase se hizo aún más notorio. Por eso OpenAI decidió meter la mano y plantear cómo podríamos reorganizar el trabajo en la era de la IA. A principios de abril publicaron un documento llamado "Industrial Policy for the Intelligence Age: Ideas to Keep People First" que, además de sonar importante, trae ideas concretas que podrían afectar tu vida laboral.

La propuesta que más ha llamado atención es la semana de cuatro días. Pero aquí viene lo interesante: no se trata de comprimir las 40 horas en cuatro jornadas. OpenAI sugiere pilotos con semanas de 32 horas en cuatro días, manteniendo los salarios igual que ahora. La lógica detrás es simple: si la IA hace más trabajo en menos tiempo, ¿por qué los trabajadores no podrían disfrutar parte de esa ganancia de productividad?

La idea de menos horas de trabajo no es nueva. El economista británico John Maynard Keynes ya lo había imaginado en 1930, prediciendo que para 2030 trabajaríamos solo 15 horas a la semana gracias al progreso tecnológico. Ni siquiera Richard Nixon, cuando era vicepresidente de Estados Unidos, se opuso. En 1956 habló favorablemente sobre una semana de cuatro días como algo viable en un "futuro no muy lejano". Lo curioso es que eso fue hace casi 70 años y aquí seguimos. Más recientemente, Islandia hizo experimentos entre 2015 y 2019 que mostraron que sí es posible implementar esto sin que se caiga la productividad.

Pero OpenAI va más allá de solo tiempo libre. Hablan de "dividendos de eficiencia", que en realidad significa compartir las ganancias que genera la IA. Proponen que las empresas usen esos beneficios para mejorar pensiones, cubrir más gastos de salud, y ayudar con cuidado de niños y adultos mayores. Todo sin bajar la producción.

La otra idea grande es un "Fondo de Riqueza Pública". Imagina que las empresas de IA inviertan dinero en un fondo a largo plazo, y los retornos que eso genera se distribuyan directamente a todos los ciudadanos, sin importar cuánto dinero tengas ahora. Es una forma de que todos nos beneficiemos del crecimiento que genera esta tecnología. Para que eso funcione, OpenAI sugiere lo que llaman "robot taxes": impuestos sobre el trabajo automatizado que reemplaza personas. Eso permitiría mantener financiados servicios como la seguridad social, que hoy en día se pagan con impuestos a trabajadores humanos.

El documento también introduce algo llamado el "Derecho a la IA": tratar el acceso a estos modelos de IA como un servicio esencial, como la electricidad o el internet. Eso significa que escuelas, pequeñas empresas y comunidades menos favorecidas tendrían acceso asequible o gratuito a herramientas de IA. Además proponen redes de seguridad que se activarían automáticamente si el desempleo se dispara en ciertos sectores, y beneficios que te sigan a través de diferentes trabajos, no que queden pegados a una empresa.

OpenAI aclara que esto es solo un punto de partida para una conversación global. ¿Es realista? ¿Es ingenuo? Honestamente, depende de si el sistema político y las grandes empresas tecnológicas están dispuestas a implementarlo. Por ahora, es un ejercicio interesante que muestra que al menos alguien en el mundo de la IA está pensando en cómo que el beneficio no sea solo para los dueños de las máquinas.

Fuente original: Impacto TIC

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