Olvidar la llanta de repuesto puede costarle más de 800 mil pesos en multa

El Código Nacional de Tránsito obliga a todos los conductores a portar llanta de repuesto como parte del kit de carretera. No cumplir esta exigencia genera una multa equivalente a 15 salarios mínimos diarios, que para 2026 ronda los 875 mil pesos. El equipo completo incluye además gato, cruceta, triángulos reflectivos, botiquín y extintor, entre otros elementos de seguridad vial.
En las carreteras colombianas, una simple omisión puede resultar costosa. No llevar llanta de repuesto en el vehículo genera una sanción económica superior a 800 mil pesos, según lo establecido en el Código Nacional de Tránsito. Se trata de una infracción clasificada como C11 que afecta directamente a quienes incumplan con el equipo mínimo de seguridad exigido para circular.
La normativa, fundamentada en los artículos 30 y 131 del código de tránsito, busca proteger a los conductores y demás usuarios de la vía. Una llanta dañada o pinchada puede dejar a una persona varada en la carretera, exponiendo su seguridad y la de otros vehículos. Por eso la presencia de una llanta de repuesto en buen estado no es opcional, sino obligatoria. Para 2026, esta infracción representa una multa de 15 salarios mínimos diarios legales vigentes, lo que equivale aproximadamente a 875 mil 460 pesos.
Pero la llanta es solo uno de los elementos que debe llevar. El kit de carretera obligatorio en Colombia incluye gato hidráulico o mecánico, cruceta o llave de pernos, dos señales de carretera (triángulos reflectivos), botiquín de primeros auxilios, extintor, linterna y caja de herramientas básicas. Cada uno cumple una función específica en caso de emergencia durante el viaje.
Lo interesante es que la norma deja margen para tecnologías alternativas. Vehículos equipados con llantas tipo run flat o kits de reparación especializados pueden cumplir la misma función de seguridad sin portar una llanta de repuesto tradicional. El requisito central es tener algún mecanismo para enfrentar un pinchazo en la vía, no necesariamente el método convencional.
Aunque el incumplimiento no inmoviliza el vehículo de manera inmediata, el conductor debe responder por la multa ante las autoridades de tránsito. Las recomendaciones apuntan a revisar periódicamente el estado del equipo, una práctica que evita tanto sanciones como situaciones de riesgo real en carretera. En definitiva, mantener el kit de carretera completo es un costo mínimo comparado con una multa de casi un millón de pesos o, peor aún, una emergencia sin herramientas para resolverla.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales
