Netanyahu intensifica amenazas contra Hezbolá mientras negocia con Trump y Irán busca paz

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu anunció que su país intensificará los ataques contra Hezbolá a pesar del alto el fuego vigente desde abril, en conversación con Donald Trump. La escalada ocurre mientras altos funcionarios iraníes viajan a Doha para negociar con Washington un posible fin del conflicto. Desde marzo, más de 3.000 personas han muerto en Líbano por bombardeos israelíes, y la población de Beirut comienza a huir ante temores de nuevos ataques.
La tensión en Oriente Medio llegó a un punto crítico cuando Benjamin Netanyahu anunció el lunes 25 de mayo que Israel intensificaría sus operaciones militares contra Hezbolá, la milicia respaldada por Irán. El ejército israelí aseguró estar atacando el Valle de la Bekaa, ubicado al este del Líbano, una región que había permanecido relativamente protegida por la tregua que comenzó el 16 de abril. El primer ministro subrayó el mensaje a través de un video en Telegram: "Estamos en guerra con Hezbolá e intensificaremos nuestros ataques". Según Netanyahu, durante una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump, ambos acordaron que Israel mantendría el derecho de responder a amenazas percibidas en todos los frentes, incluido el territorio libanés.
Esta promesa de escalada militar llega en un momento particularmente delicado para las negociaciones diplomáticas. Mientras Netanyahu hablaba de guerra, altos funcionarios iranios viajaban hacia Doha con la intención de buscar un acuerdo con Washington que pusiera fin al conflicto. Teherán ha establecido como condición fundamental para las conversaciones que Israel detenga sus ataques en Líbano, lo que contrasta directamente con los anuncios del primer ministro israelí. Los ciudadanos de Beirut, asustados por las amenazas de Netanyahu, comenzaron a huir de los suburbios del sur de la capital el lunes por la noche, recordando las semanas de intensos bombardeos anteriores a la tregua.
Pese al acuerdo de cese al fuego que supuestamente rigió desde hace más de un mes, ambos bandos no han dejado de enfrentarse. Hezbolá ha utilizado drones explosivos contra tropas israelíes y ciudades en el norte de Israel, causando al menos 11 muertes de soldados israelíes. Israel, por su parte, ha mantenido operaciones constantes que han cobrado una cifra mucho mayor: según el Ministerio de Salud Pública libanés, desde el 2 de marzo hasta el 25 de mayo han muerto 3.185 personas en Líbano por ataques israelíes, con 9.633 heridos adicionales.
Netanyahu se encuentra bajo presión interna considerable. Ministros de la ultraderecha israelí le exigen acciones más agresivas. Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas, aseguró que "por cada dron explosivo, 10 edificios deberían caer en Beirut". El ministro Itamar Ben Gvir fue más directo, pidiendo a Netanyahu que "golpee el escritorio de Trump y le diga que estamos volviendo a la guerra en Líbano". Estos presionamientos reflejan divisiones dentro del gobierno israelí sobre cómo proceder.
Del lado israelí, un funcionario estadounidense argumentó que Hezbolá "ha ignorado repetidas peticiones para cesar el fuego contra Israel". Según esta versión, la milicia estaría intentando sabotear las conversaciones entre Israel y Líbano disparando cohetes y drones. Israel, por su lado, justifica sus operaciones militares en el sur libanés como necesarias para proteger a sus ciudadanos. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, afirmó que el propósito es "desmantelar el reino del terror que construyó allí" y culpó al Gobierno libanés por no cumplir sus compromisos.
Los reportes indican que el ejército israelí prepara "un ataque a gran escala contra Hezbolá" y espera luz verde de los altos mandos para proceder. Mientras tanto, Naim Qassem, líder de Hezbolá, intensificó su retórica contra el Gobierno libanés el 24 de mayo, aunque sin hacer un llamamiento directo a derrocarlo. La región se encuentra en una encrucijada donde la diplomacia internacional choca con la lógica de la escalada militar, y los civiles libaneses cargan con el peso más visible de esta confrontación.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



