Netanyahu confirma su candidatura electoral mientras mantiene abiertos sus conflictos bélicos en Medio Oriente

Benjamin Netanyahu anunció su participación en las elecciones legislativas israelíes de este año a través de su partido Likud, sorprendiendo al propio Donald Trump quien había cuestionado si buscaría reelección. Los comicios serán los primeros desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que desató la guerra en Gaza. Aunque el 61% de los israelíes cree que no debería postularse, su coalición mantiene opciones de formar gobierno a pesar de los pronósticos desfavorables.
Benjamin Netanyahu sellará su candidatura para un nuevo mandato en Israel. Su partido político Likud lo confirmó el miércoles 10 de junio con un breve comunicado en el que aseguró que el premier se presentará a las elecciones legislativas y que "si Dios quiere, obtendrá la victoria". Los comicios deben realizarse antes de octubre, aunque aún no se ha fijado una fecha oficial.
La noticia sorprende porque semanas antes, Donald Trump había insinuado dudas sobre las intenciones políticas de Netanyahu. Según lo reportado por Jonathan Karl, corresponsal jefe de ABC News en Washington, el mandatario estadounidense le había manifestado: "No lo sé, ha tenido una carrera extraordinaria. ¿Quiere continuar?" Una pregunta que Netanyahu acaba de responder con su inscripción en la contienda electoral.
Estos serán los primeros comicios desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, el mayor fracaso de seguridad que ha enfrentado el gobierno israelí en décadas. Ese suceso disparó la ofensiva masiva contra la Franja de Gaza y abrió un frente de conflicto que, junto con las operaciones contra Irán y Líbano, ha marcado un mandato convulso para Netanyahu desde su regreso al poder en diciembre de 2022 al frente de la coalición más de derecha en la historia de Israel.
Sin embargo, las perspectivas electorales no son alentadoras para el premier. Según un sondeo del Israel Democracy Institute publicado el 9 de junio, el 61% de la población israelí considera que Netanyahu no debería presentarse a los comicios. Además, varias encuestas pronostican que su coalición no logrará la mayoría parlamentaria, un escenario que también afecta a la oposición, que tampoco tendría mayoría a menos que se alíe con partidos árabes, algo que algunos han descartado.
La relación entre Netanyahu y Trump, su principal aliado, también muestra tensiones bajo la superficie. Ambos impulsaron juntos la guerra contra Irán el 28 de febrero pasado, pero han chocado en tácticas militares. Trump exigió que Israel limitara sus ofensivas en Líbano mientras Washington negociaba con Teherán, algo que Netanyahu ignoró con nuevos ataques. El propio Trump reconoció hace poco haber llamado a Netanyahu "maldito loco" durante una conversación telefónica llena de insultos, aunque aseguró mantener "muy buenas relaciones".
A pesar de estas fricciones, la alianza sigue vigente. Trump incluso se ha sumado a los llamados de Netanyahu para que reciba un indulto relacionado con las acusaciones de corrupción que enfrenta en Israel, cargos que el premier niega. Por ahora, Netanyahu apunta a consolidar su poder mediante las urnas mientras gestiona una región en crisis y una coalición internacional que, aunque cercana, muestra grietas crecientes.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente


