Murió mientras reclamaba sus medicamentos en Cúcuta: la historia de doña Cecilia

Cecilia Quintero, una adulta mayor de 70 años, se desvaneció y murió en el dispensario de la Nueva EPS en Cúcuta mientras reclamaba medicamentos que no le entregaban. Antes de colapsar, la mujer denunció públicamente que desde septiembre no recibía los pañales y metadona para su hijo en silla de ruedas, además de otros fármacos vitales para su familia. Droguerías Cafam aseguró que activó protocolos de emergencia y que no hubo irregularidades en la atención.
La muerte de doña Cecilia Quintero en un dispensario de medicamentos en el barrio Los Caobos de Cúcuta ha reavivado una preocupación que muchos caleños viven a diario: la dificultad para obtener los tratamientos que necesitan a través del sistema de salud. La mujer de 70 años colapsó frente a otros usuarios mientras esperaba sus medicamentos, en lo que se convirtió en un momento que reflejó la frustración acumulada de meses sin recibir lo que le habían prometido.
Poco antes de lo que sería su último momento, doña Cecilia había grabado un video denunciando su situación. Con una blusa rosada, lentes y tapabocas, relató que desde septiembre no le entregaban los pañales ni la metadona para su hijo en silla de ruedas. Ya había hablado con funcionarios del dispensario, pero le comunicaron que ese mes no habría pañales disponibles. Su voz se quebraba cuando exponía una acusación más grave: "He visto y me consta que venden medicamentos de uso institucional por fuera y los sacan de las farmacias".
Pero la situación de doña Cecilia iba más allá de su hijo. Su esposo padecía problemas vasculares y había sido sometido a una cirugía cardíaca que lo obligaba a tomar medicamentos específicos como el rivaroxabán. "A él tampoco le quieren entregar la propafenona, que es vital para la arritmia cardíaca. ¡Y si no la toma, se muere!", decía visiblemente alterada. Ella misma tenía problemas renales y llevaba seis meses sin recibir eritropoyetina (un fármaco esencial para pacientes con insuficiencia renal). "Siempre me dicen que no hay", repetía con el cansancio de quien ya ha reclamado demasiadas veces.
Fue en medio de estas denuncias cuando Cecilia se desvaneció. Un testigo que estaba grabando las entrevistas presenció el momento en que la adulta mayor cayó frente a las demás personas. Él expresó lo que muchos sienten: "La no entrega de medicamentos provoca esto. Ahí tenemos a la señora a la que le dio un infarto, y esta es una realidad que estamos viviendo todos".
Droguerías Cafam emitió un comunicado en el que lamentó el fallecimiento de Quintero e indicó que en ese momento se activaron protocolos de atención y se solicitó asistencia a emergencias. La empresa señaló que "De acuerdo con la información disponible, no se evidenció ninguna situación irregular por parte de nuestros funcionarios durante la atención". Agregaron que confían en que las autoridades competentes esclarecerán los hechos tras la debida investigación. También reiteraron su compromiso con la seguridad, la calidad del servicio y el respeto hacia quienes usan sus servicios.
Lo que dejó en las calles de Cúcuta la muerte de doña Cecilia no es solo la tristeza de una familia, sino la pregunta incómoda que muchos se hacen: ¿cuántas más tendrán que colapsar para que alguien escuche?
Fuente original: El Colombiano - Colombia