Mujeres lideran juntas directivas en tech, pero en programación apenas llegan al 18%

Colombia tiene un problema curioso en tecnología: mientras más mujeres ocupan puestos ejecutivos y directivos en empresas TIC, la participación femenina en carreras STEM sigue estancada en 17-18%. El interés de las niñas en programación es alto en colegios (55% en desafíos de código), pero desaparece al llegar a la universidad. Expertos de Fedesoft, Kaspersky y Minciencias alertan que la brecha no es solo de números: hay barreras culturales, expectativas bajas en educación y requisitos de empleo que excluyen talento femenino innecesariamente.
La paradoja es real y tensa. En las juntas directivas de empresas tecnológicas colombianas, cada vez ves más mujeres tomando decisiones. Kaspersky Latinoamérica, por ejemplo, tiene directoras liderando dos de sus cuatro regiones, con equipos donde el 60% son mujeres. En Fedesoft, la dirección está encabezada íntegramente por mujeres. Minciencias reporta que superó la paridad histórica: la participación de mujeres doctoras en estancias posdoctorales pasó del 46,7% al 67,3% proyectado. Suena bien, ¿verdad? El problema es que esos números brillantes en la cúpula esconden una realidad mucho más oscura en la base.
Cuando miras quién está estudiando programación o ingenierías en Colombia, la aguja no se mueve: está pegada en 17-18% de participación femenina desde hace años. Ximena Duque, presidenta de FedeSoft, lo expresó claramente en una entrevista: "La aguja no se mueve. Cuando uno mira la evolución del número de graduadas en tecnologías o carreras STEM en el país, esto no se ha movido del 17-18% en los últimos años". El fenómeno es aún más extraño si miras dónde está el interés inicial. En el desafío Bebras (una competencia de habilidades computacionales para estudiantes de grados 4° a 11°), el 55% de los participantes son niñas. En el Concurso Nacional de Programación para colegios, las niñas representan el 40%. Hay interés, hay capacidad, hay talento. Pero algo pasa en el camino hacia la universidad y el trabajo que hace que las mujeres abandonen estas carreras.
Las barreras son culturales y estructurales. Duque identifica desincentivos que van más allá de los números: "Es muy diferente una mujer privilegiada que ha tenido oportunidades, a una que es cuidadora y para quien estudiar 4 o 5 años significa dejar un rol central en su entorno". Daniela Álvarez de Lugo, directora de Kaspersky Latinoamérica, apunta a otro problema igualmente grave: entornos educativos que "setean expectativas bajas". Hay profesores que anuncian notas máximas de 3, fomentando conformismo. "Si de entrada te dicen que las carreras STEM son para hombres o que es imposible sacar 5, ¿qué estamos fomentando?", cuestiona. Además, hay un factor de seguridad digital que pocos mencionan: Kaspersky participa en la Liga Anti-Stalkerware, una alianza global para prevenir software espía instalado en celulares, usado mayoritariamente contra mujeres. Si no te sientes segura en un ecosistema tecnológico, es lógico que no quieras trabajar en él.
La distribución del talento que existe también es desigual. Según datos del Ministerio de Ciencia, las mujeres predominan en Humanidades (63%) y Ciencias Sociales (60%), pero en Ingeniería y Tecnología caen al 32%. Dentro de las empresas TIC, el 48% de las mujeres empleadas trabaja en desarrollo, el 27% en soporte y servicio al cliente. En roles técnicos como ingeniero preventa, la composición es "casi 100% hombres", según Álvarez. Y aquí viene lo interesante: Álvarez ha implementado un enfoque diferente en su equipo regional. De sus 20 empleados, 12 son mujeres, pero solo 3 son ingenieras. El resto viene de psicología, mercadeo, administración y relaciones industriales. "Para impulsar ventas, evangelizar canales o comunicar, no necesariamente hay que ser ingeniera", explica. El punto es que muchas empresas todavía exigen "ingeniero de sistemas" para roles donde la ingeniería no es obligatoria, cerrando puertas innecesariamente.
Lo positivo es que hay iniciativas que funcionan. El programa Orquídeas de Minciencias proyecta 421 proyectos liderados por mujeres en 2026 en áreas como bioeconomía, transición energética y soberanía sanitaria, con una inversión de 27.686 millones de pesos. FedeSoft publicó el libro "40 mujeres líderes en tecnología". Comunidades como Geek Girls LatAm, Laboratoria, Women Techmakers, WOMCY en ciberseguridad, PyLadies y Django Girls están fortaleciendo nichos específicos. Pero para que esto sea sostenible, los expertos coinciden en lo que falta: trabajar en la base educativa, crear requisitos de empleo más inclusivos, mantener políticas estructurales de permanencia, incluir mujeres en el diseño de inteligencia artificial para evitar sesgos, y establecer metas concretas. FedeSoft propone subir entre 2 y 3 puntos porcentuales la participación femenina en los próximos dos años mediante seguimiento estricto de indicadores.
La ministra de Ciencia, Yesenia Olaya Requene, resume el desafío pendiente: "El desafío es consolidar condiciones estructurales que garanticen la permanencia, progresión y liderazgo de las mujeres en el sistema de ciencia y tecnología". No se trata solo de tener mujeres en juntas directivas, sino de asegurar que la próxima generación de programadores, ingenieras y diseñadoras de tecnología sean mujeres que eligieron estarlo, no excepciones que lograron llegar pese a todos los obstáculos. En 2026, la tarea pendiente es garantizar que la tecnología no solo sea consumida por mujeres, sino diseñada por ellas desde el código.
Fuente original: Impacto TIC

