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Muere Tejero, el golpista del 23-F, el mismo día que España desclasifica archivos del intento de golpe

Fuente: France 24 - Europa
Muere Tejero, el golpista del 23-F, el mismo día que España desclasifica archivos del intento de golpe
Imagen: France 24 - Europa Ver articulo original

Antonio Tejero, el ex teniente coronel de la Guardia Civil que encabezó el intento de golpe de Estado en España el 23 de febrero de 1981, falleció este miércoles a los 93 años en Valencia. Su muerte coincide simbólicamente con la desclasificación de archivos del 23-F ordenada por el Gobierno de Pedro Sánchez, 45 años después del asalto al Congreso. Tejero nunca pidió perdón por su participación en el golpe y continuó defendiendo sus acciones como patrióticas hasta el final de su vida.

Antonio Tejero Molina, el ex guardia civil que se convirtió en la cara más reconocible del intento de golpe de Estado español de 1981, murió este miércoles a los 93 años en Alzira, una localidad en la costa mediterránea de Valencia. Su familia informó a través de un comunicado que falleció "en compañía de todos sus hijos", agregando que "Habiendo recibido los últimos sacramentos y la bendición de su santidad León XIV. Doy infinitas Gracias a Dios por su vida entregada y generosa para con Dios, España y su familia."

Lo que hace particularmente simbólica su muerte es que ocurre exactamente el mismo día en que el Gobierno español desclasificó los archivos del 23-F, cuando se cumplen 45 años de aquel asalto al Congreso que sacudió a la joven democracia española. Esa imagen de Tejero irrumpiendo en el hemiciclo con pistola en mano, vistiendo el tricornio característico de la Guardia Civil y gritando "¡Quieto todo el mundo!", quedó grabada en la memoria colectiva como el símbolo más poderoso de una amenaza al frágil proceso de transición que vivía España tras la muerte del dictador Francisco Franco.

Tejero nació en 1932 en el sur de España e ingresó a la Guardia Civil en 1951, un cuerpo que atravesaba la transición a la democracia con tensiones internas y cierta persistencia del pensamiento autoritario. Su ideología era explícitamente franquista, construida alrededor del "orden", la unidad de España y una visión militarizada del poder. Antes del 23-F, ya había intentado dar un golpe: en 1978 participó en la llamada Operación Galaxia, un intento fallido de conspiración que buscaba asaltar al Gobierno en el Palacio de la Moncloa y secuestrar al entonces presidente Adolfo Suárez. Por eso fue condenado a siete meses de cárcel en 1980, pero lejos de disuadirlo, este episodio parece haber reforzado su convicción de que muchos sectores del Ejército compartían su visión sobre la debilidad de la democracia.

El 23 de febrero de 1981, mientras el Congreso votaba la investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como nuevo presidente, Tejero encabezó a un grupo de guardias civiles armados e irrumpió en el hemiciclo disparando al techo. Durante casi 18 horas, diputados y miembros del Gobierno permanecieron retenidos bajo amenaza. Fuera del Congreso reinaba la confusión: algunas capitanías generales dudaban, otras esperaban instrucciones, y el país entero quedó suspendido a la espera de un desenlace incierto. El mensaje televisado del rey Juan Carlos I reafirmando su compromiso con la Constitución fue lo que finalmente selló el fracaso del golpe.

Cuando todo terminó, Tejero quedó expuesto como el rostro visible de la conspiración fallida. Fue detenido, juzgado y condenado en 1982 a treinta años de prisión por rebelión militar. Cumplió quince años y nueve meses antes de salir en libertad condicional en 1996, pero nunca mostró arrepentimiento. Hasta el final defendió la legitimidad de sus acciones y sostuvo que había actuado por patriotismo.

Tras su liberación, Tejero apenas volvió a la vida pública. Sus posiciones contra el independentismo catalán marcaron sus pocas apariciones: en 2012 denunció al entonces líder catalán Artur Mas por presunta "conspiración y proposición para la sedición", y en 2023 también denunció a Pedro Sánchez por "traición a España" después de negociar su investidura con partidos soberanistas vascos y catalanes. Fue visto por última vez en público en 2019, durante la ceremonia de inhumación de Francisco Franco en el Valle de los Caídos.

Antonio Tejero murió sin pedir perdón y permanecerá en la memoria como protagonista de uno de los episodios más complejos de la Transición española. Pero desde esta semana, los documentos desclasificados abren una nueva ventana para entender qué sucedió realmente en esos días que pusieron a prueba la democracia española.

Fuente original: France 24 - Europa

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