Muerte de soldado francés en Líbano agrava tensiones entre París y Beirut

Un paracaidista francés de la misión de paz de la ONU murió en una emboscada en el sur libanés, junto con tres compañeros heridos. Francia responsabiliza a Hezbolá del ataque, aunque sin pruebas contundentes, mientras la milicia chiíta niega cualquier participación. El Gobierno libanés condenó el incidente e inició una investigación, en un contexto donde los cascos azules quedan atrapados entre los enfrentamientos regionales.
La muerte de un soldado francés en el sur del Líbano este sábado ha vuelto a encender las alarmas en París sobre la situación de seguridad en Oriente Medio. El presidente Emmanuel Macron confirmó la baja del sargento Florian Montorio, del 17º Regimiento de Paracaidistas de Montauban, quien fue asesinado durante una operación de desminado en una carretera. Tres soldados más resultaron heridos en la emboscada, dos de ellos en estado grave. Montorio llevaba 18 años en el Ejército francés y, de acuerdo con la ministra de Defensa Catherine Vautrin, fue "herido inmediatamente por un disparo con arma ligera" cuando sus camaradas intentaban socorrerlo bajo el tiroteo sin lograr reanimarlo.
La culpa recayó rápidamente en Hezbolá. Macron señaló que "todo apunta a que la responsabilidad de este ataque incumbe a Hezbolá" y exigió a las autoridades libanesas que detuvieran a los culpables. Sin embargo, la acusación parece apresurada: aún escasean las pruebas que la sustenten. La milicia chiíta respondió negando categóricamente su participación, expresando su "sorpresa ante las acusaciones infundadas" y pidiendo cautela hasta que se aclaren los hechos. El grupo incluso cuestionó por qué París señala rápidamente a Hezbolá pero permanece en silencio cuando fuerzas israelíes atacan a los cascos azules.
El Gobierno libanés, a través del primer ministro Nawaf Salam, condenó de inmediato el ataque en términos severos. Salam ordenó una investigación inmediata y reconoció que estos incidentes perjudican gravemente las relaciones de Beirut con el mundo. El Tribunal Militar del país ya abrió una investigación y está coordinando con los servicios de inteligencia del Ejército para identificar a los atacantes.
Este es el segundo soldado francés que muere en Oriente Medio en pocas semanas. Hace apenas un mes, el suboficial Arnaud Frion falleció en un ataque con dron en el Kurdistán iraquí, un incidente que Macron atribuyó a milicias pro-iraníes. Francia mantiene presencia militar en el Líbano desde hace años como fuerza de interposición entre Hezbolá e Israel, pero los cascos azules han quedado nuevamente atrapados en el fuego cruzado de un conflicto que se recrudece. La tensión regional escaló el 2 de marzo cuando Hezbolá atacó Israel en represalia por las hostilidades estadounidenses e israelíes contra Irán, lo que desencadenó respuestas israelíes que han dejado cerca de 2.300 muertos en el territorio libanés según fuentes sanitarias locales.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



