Muere Bernadette Chirac, la mujer clave detrás del poder en Francia

Bernadette Chirac, ex primera dama de Francia, falleció el 5 de junio de 2026 a los 93 años. Durante casi 45 años acompañó a su esposo Jacques Chirac en su ascenso político, desde sus inicios hasta la presidencia. Además de ser su apoyo fundamental, construyó su propia carrera política como consejera general de Corrèze durante 36 años consecutivos y se destacó por su trabajo en causas sociales y su intuición política.
Bernadette Chirac, nacida Chodron de Courcel el 18 de mayo de 1933, cerró un ciclo de casi medio siglo de la política francesa cuando falleció el 5 de junio de 2026. Su vida estuvo marcada por un matrimonio que parecía improbable: ella, una aristócrata reservada de París; él, Jacques Chirac, el carismático político que ascendería hasta la presidencia de la República. Los contrastes entre ambos fueron evidentes desde el principio, pero lo que los unía era más fuerte que cualquier diferencia.
Se conocieron en 1951 en las aulas de Sciences-Po, donde ella lo impresionó con su audacia y carisma. El compromiso llegó en octubre de 1953 y el matrimonio se celebró el 16 de marzo de 1956. Para la época, fue un matrimonio inusual: él provenía de la clase media, su familia eran maestros en Corrèze; ella pertenecía a la aristocracia católica. Su entorno vio el enlace con desconfianza, pero Bernadette fue firme en su decisión.
Aunque confesaría después que la política no estaba en sus planes iniciales, cuando su marido fue elegido diputado en 1967, ella comprendió que ese sería el destino al que debería consagrarse. En una entrevista con el Nouvel Observateur en 2003, explicó con crudeza su posición: "De repente, me di cuenta de que mi marido tenía una vocación y que, a nivel personal, eso iba a suponer, digamos, muchos sacrificios. En esos casos, o te vas -pero eso no era lo que yo quería- o sigues el juego. Yo me sentí obligada a aferrarme a él como un mejillón a su roca".
Pero Bernadette no fue solo una esposa de político. Desarrolló su propio poder político en Corrèze, donde fue elegida consejera general en 1979 y reelegida cinco veces consecutivas sin interrupción hasta 2015. Recorría el departamento en su Peugeot 205 rojo, trabajando por su desarrollo económico y social. Durante sus mandatos, Corrèze fue anfitrión del Tour de Francia en dos ocasiones e incluso recibió la visita de Hillary Clinton en 1998. Su influencia política fue tan evidente que en 2002 fue la única del círculo de Chirac que anticipó correctamente que Jean-Marie Le Pen llegaría a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
En París, como primera dama durante 18 años en el Ayuntamiento y luego en el Elíseo, Bernadette controló hasta los detalles más mínimos de la vida oficial. El jefe de protocolo presidencial recordaría que "mi servicio nunca presentó un plano de distribución de mesas sin que se lo sometieran a Bernadette Chirac". Inicialmente fue percibida como una mujer brusca y algo anticuada, pero esto cambió cuando se involucró en trabajo benéfico. En 1994 promovió la campaña Monedas de Oro para recaudar fondos destinados a niños enfermos, y fue madrina de la Maison de Solenn, un centro para adolescentes con problemas de salud mental, causa que se volvió personal cuando su hija Laurence falleció por anorexia en 2016.
Un libro de conversaciones publicado en 2001 la humanizó ante los franceses y vendió 500.000 ejemplares. En él reflexionaba sobre cómo los ciudadanos valoraban "que en el Elíseo haya una pareja de verdad que lleva junta desde 1956" y apreciaban "esa imagen de pareja estable, que ha superado pruebas, pero que sigue ahí, contra viento y marea", haciendo referencia discreta a las infidelidades públicamente conocidas de su marido.
Tras abandonar el Elíseo en 2007 cuando Nicolas Sarkozy sucedió a Chirac, ella continuó su trabajo en Corrèze hasta 2015 y participó en la campaña Monedas de Oro hasta 2018. Su última aparición pública fue en junio de ese año, cuando a los 85 años inauguró la avenida Jacques y Bernadette Chirac en Brive-la-Gaillarde. Su salud deteriorada le impidió asistir al funeral de su marido en 2019, aunque sí se desplazó a la catedral de Saint-Louis-des-Invalides para una última despedida privada.
Fuente original: France 24 - Europa



