Megaderrumbe de 40.000 metros cúbicos cierra la vía Medellín-Bogotá en San Luis, Antioquia

Un derrumbe de grandes proporciones bloqueó completamente la autopista Medellín-Bogotá en el tramo Santuario-Caño Alegre en San Luis, Antioquia, el martes 24 de febrero de 2026. El evento fue causado por intensas lluvias derivadas de un frente frío. Actualmente trabajan dos retroexcavadoras y ocho volquetas en la remoción del material, mientras las autoridades recomiendan usar la ruta alterna Medellín-Cisneros-Puerto Berrío. El reporte también evidencia problemas históricos de inversión en el mantenimiento de esta vía crítica.
Una emergencia de considerable envergadura dejó incomunicada a Medellín con el centro del país este martes 24 de febrero de 2026. Un derrumbe masivo se presentó en el corredor Santuario-Caño Alegre, específicamente en la zona de San Luis, Antioquia. El evento fue provocado por las lluvias intensas que dejó un frente frío que atravesaba el continente, obligando a las autoridades a cerrar totalmente esta arteria vial que es vital para el comercio y la movilidad nacional.
El Instituto Nacional de Vías calificó lo ocurrido como un derrumbe de grandes proporciones. El volumen de lodo y roca que se desprendió del talud y quedó sobre la carretera alcanzó aproximadamente 40.000 metros cúbicos, una cantidad que equivale a cerca de 4.285 viajes de volqueta. Para ponerlo en perspectiva, esta es una cantidad extraordinariamente grande de material que sepultó la vía.
En el sitio de la emergencia laboran dos retroexcavadoras y ocho volquetas trabajando contrarreloj para despejar la calzada. Sin embargo, la reapertura de la vía sigue siendo incierta. Según el Invías, el restablecimiento del paso dependerá tanto de la velocidad con la que logren remover el material como de que mejoren las condiciones climáticas y el talud recupere su estabilidad. El Ministerio de Transporte informó que el Gobierno trabaja de manera permanente para restablecer el tránsito en el menor tiempo posible. Mientras tanto, se recomienda a los conductores usar la ruta alterna Medellín-Cisneros-Puerto Berrío y atender las indicaciones del personal en la vía.
Este no es un incidente aislado. La vía Medellín-Bogotá, especialmente el tramo afectado en San Luis, ha sido objeto de críticas constantes debido a cómo se distribuyen los recursos recaudados en los peajes. Comunidades y gremios del transporte han denunciado irregularidades en cómo se invierten estos fondos. A pesar del alto flujo vehicular y la importancia comercial de la vía, los recursos que generan los peajes no se estarían reinvirtiendo proporcionalmente en el mantenimiento y la estabilización de los taludes críticos de Santuario-Caño Alegre.
Los números revelan una realidad preocupante. El senador Esteban Quintero, citando información del Invías obtenida mediante un derecho de petición, señaló que el corredor Santuario-Caño Alegre generó un recaudo neto de 527.000 millones de pesos en siete años, hasta noviembre de 2025, de un total de 635.000 millones. Sin embargo, solo se invirtieron 88.000 millones en rehabilitación y mantenimiento, apenas el 15% del ingreso neto.
El panorama de deterioro es aún más grave cuando se observa el estado físico de la infraestructura. De los 135 kilómetros que comprende el tramo, apenas 18 kilómetros, equivalente al 13%, se encuentran en buen estado. Esta cifra pone de manifiesto el grado de deterioro que ha sufrido una vía tan importante para la economía y la movilidad del país, donde la desproporción entre lo recaudado y lo invertido parece haber generado consecuencias que van más allá de simples baches o grietas.
Fuente original: El Tiempo - Colombia


