Médico de Gaza deteriorado tras 530 días en prisión israelí sin cargos formales

Hussam Abu Safiya, pediatra palestino que dirigió el hospital Kamal Adwan en Gaza, permanece encarcelado sin acusaciones explícitas desde diciembre de 2024. Una imagen reciente lo mostró esposado, desnutrido y con problemas de salud sin tratar. Su caso pone en evidencia el trato de prisioneros palestinos bajo una ley que niega sus derechos según los Convenios de Ginebra.
La primera imagen de Hussam Abu Safiya desde hace meses ha reavivado la alarma internacional sobre su estado. El pediatra palestino, que se hizo conocido al permanecer en el hospital Kamal Adwan durante el asedio israelí al norte de Gaza, aparece esposado de pies y manos, visiblemente demacrado y con marcas en la piel. La fotografía fue tomada durante una comparecencia por videoconferencia ante el Tribunal Supremo israelí, aunque los guardias taparon su imagen al cabo de un minuto cuando notaron que se transmitía.
Abu Safiya lleva más de 530 días detenido sin que se le hayan presentado cargos formales. Fue capturado en diciembre de 2024 dentro del hospital Kamal Adwan, después de que 80 días de operación militar lo dejaran inoperativo. Lo que lo mantiene en custodia son acusaciones secretas que solo conocen los servicios de seguridad israelíes. Ni siquiera su abogado Nasser Abu Odeh ha podido acceder a la mayoría de esa información debido a una ley aplicada exclusivamente a Gaza que clasifica a los palestinos como "combatientes ilegales" y les niega protecciones de los Convenios de Ginebra.
Las condiciones de su detención han deteriorado su salud de manera visible. Según lo reportado por organizaciones como Physicians for Human Rights, sufre problemas de visión sin gafas, dolores crónicos sin medicación, una herida de metralla en la pierna que nunca fue tratada, y más recientemente sarna infectada. Desde hace al menos una semana se encuentra en aislamiento solitario en una celda de un metro por un metro, lo que Naciones Unidas considera una de las formas más severas de arresto.
Su hijo Ilyas, también médico y que tuvo que huir de Gaza, expresó la angustia que le causó ver a su padre de esa manera: "Vi las marcas del encarcelamiento, del aislamiento y el abandono en su rostro y su cuerpo. Es difícil ver a tu padre, que dedicó su vida a salvar niños y enfermos, ser tratado con tanta crueldad". Cada día la familia se formula las mismas preguntas sobre su bienestar mientras permanece incomunicado.
Durante la audiencia ante el Tribunal Supremo, Abu Safiya logró dirigirse brevemente a la corte. Según su abogado, reafirmó su rol como médico y declaró: "Cumplí con mi labor de acuerdo con el derecho internacional y al estándar humanitario. Mi arresto es injusto y pido a la Corte mi inmediata liberación". El Supremo aún no ha decidido si extiende su encarcelamiento, aunque expertos de la ONU, la Organización Mundial de la Salud y Amnistía Internacional claman por su liberación inmediata.
El caso de Abu Safiya no es aislado. Israel retiene bajo acusaciones secretas a otros 13 médicos palestinos, mientras que miles de prisioneros palestinos en cárceles israelíes enfrentan condiciones similares de negligencia médica deliberada, según denuncian organismos de derechos humanos. La detención del pediatra simboliza lo que organizaciones internacionales describen como un intento de "destruir el sistema de salud palestino".
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



