Más de la mitad de niños colombianos enfrenta riesgo de no aprender a leer adecuadamente

Un estudio del Instituto de Evidencia Educativa revela que el 51 por ciento de los niños de 6 a 8 años en Colombia, equivalente a 1,3 millones de menores, tienen alto riesgo de no desarrollar habilidades lectoras adecuadas. Colombia ocupa el segundo lugar entre seis países de América Latina evaluados, solo después de Argentina con 59 por ciento. Los expertos advierten que las acciones preventivas desde la escuela, familia y comunidad son fundamentales para evitar que estas dificultades se consoliden en trayectorias educativas problemáticas.
Casi uno de cada dos niños que comienzan su primaria en Colombia enfrenta riesgos significativos para aprender a leer. Esta es la conclusión de una investigación comparativa del Instituto de Evidencia Educativa que incluyó a seis países de la región: Colombia, Argentina, Brasil, Chile, México y Perú.
Los números son preocupantes. La cifra de 1,3 millones de niños de entre 6 y 8 años que están en riesgo representa el 51 por ciento de la población en esas edades. Esto significa que más de la mitad de los estudiantes en los primeros tres grados de primaria tienen alto riesgo de no alcanzar los estándares básicos de lectura y escritura que deberían lograr según su edad. Solo Argentina tiene una situación más crítica con 59 por ciento, mientras que México registra 48 por ciento, Brasil 47 por ciento, Perú 44 por ciento y Chile 27 por ciento.
Para hacer esta medición, el Instituto de Evidencia Educativa creó el Indicador de Riesgo para la Alfabetización Inicial (IRA), una herramienta que identifica niños de dos formas: aquellos que están fuera del sistema educativo y aquellos que, aunque están inscritos en colegios, no logran alcanzar las competencias básicas de lectura fluida y comprensión. Los estándares utilizados en el análisis se basan en mediciones del Banco Mundial sobre pobreza de aprendizaje (la incapacidad de adquirir conocimientos fundamentales durante la escuela).
Estudios adicionales publicados por el Banco Mundial en 2024 confirman la magnitud del problema en ciudades colombianas específicas. En Cali, por ejemplo, una cuarta parte de los niños de primer grado no reconoció ni una palabra en una prueba de lectura, mientras que otro 23 por ciento leyó entre 1 y 10 palabras. Solo 4 de cada 10 niños logró leer más de 20 palabras por minuto, que es el mínimo esperado para superar ese grado. Patrones similares se repitieron en Bogotá, Barranquilla y Manizales, aunque Manizales mostró mejor desempeño.
Los expertos consultados en el estudio enfatizan que actuar a tiempo es crucial. Santiago Isaza Arango, director del área de Educación de Fundación Luker, señala que "las trayectorias lectoras comienzan a construirse mucho antes de que las dificultades sean visibles. Las acciones preventivas, sostenidas y articuladas entre escuela, familia y comunidad pueden generar diferencias significativas en los aprendizajes".
Juliana Ruiz Patiño, directora del Observatorio de Realidades Educativas de la Universidad Icesi, recalca la urgencia del tema: "La alfabetización inicial es una condición fundamental para la participación social, el ejercicio de la ciudadanía y el acceso a oportunidades a lo largo de la vida". Añade que "garantizar la lectura en los primeros años de escolaridad es una de las acciones más efectivas para reducir desigualdades, prevenir el rezago y la deserción escolar".
Colombia ha iniciado algunos esfuerzos como la aplicación de pruebas Saber en tercero, quinto, séptimo y noveno en 2023, que permiten conocer el nivel de lectura de estudiantes. Sin embargo, estas evaluaciones fueron muestrales, es decir, solo midieron a una porción de estudiantes, no a toda la población, por lo que no se conoce el panorama completo. Tampoco se han vuelto a aplicar desde entonces. La magnitud del desafío es regional: en los seis países estudiados hay alrededor de 10,1 millones de niños en riesgo, lo que representa el 48 por ciento de los menores en esa edad en esos territorios.
Fuente original: El Tiempo - Vida