Más de 40 países condenan a Rusia en la ONU por amenazar nuevos ataques contra Kiev

Rusia advirtió ataques sistemáticos contra objetivos militares en Kiev e instó a diplomáticos extranjeros a evacuar la ciudad. La amenaza provocó que al menos cinco países europeos convocaran a representantes rusos y que la ONU condenara lo que calificó como una escalada inaceptable. Moscú justificó sus ataques como respuesta a bombardeos ucranianos, mientras varios países europeos rechazaron intimidarse y mantuvieron sus misiones en la capital ucraniana.
La tensión entre Rusia y Occidente escaló nuevamente este martes cuando diplomáticos de más de 40 países se pronunciaron ante el Consejo de Seguridad de la ONU condenando lo que consideran una escalada inaceptable de los ataques rusos contra Ucrania. La protesta internacional llegó después de que Moscú amenazara con lanzar "ataques sistemáticos" contra objetivos militares y centros de toma de decisiones en Kiev, y le pidiera al personal diplomático extranjero abandonar la ciudad inmediatamente.
La advertencia rusa encendió las alarmas en Europa. Al menos cinco países convocaron por separado a representantes diplomáticos rusos para expresar su repudio. Francia calificó la amenaza como "una nueva forma de intimidación procedente de Moscú", mientras que Alemania manifestó públicamente que no se dejaría intimidar. Ni Francia ni Polonia anunciaron retirada alguna de Kiev, y la Unión Europea mantuvo su posición firme al convocar a la encargada de negocios rusa, Karen Malayan. El portavoz de política exterior de la UE, Anitta Hipper, fue categórico: pidió a Moscú que "deje de atacar a civiles".
El conflicto alcanzó nuevas proporciones tras un bombardeo particularmente intenso contra Kiev el fin de semana anterior, que dejó cuatro muertos. Rusia justificó sus acciones argumentando que respondía a ataques ucranianos contra zonas ocupadas en territorio ucraniano. El Kremlin específicamente vinculó sus amenazas con un ataque que atribuyó a Ucrania el 22 de mayo contra una residencia estudiantil en Starobilsk, región de Lugansk, donde murieron alrededor de veinte personas, mayormente jóvenes mujeres. Moscú acusó a Kiev de "crímenes de guerra", mientras que el ejército ucraniano negó los cargos asegurando que atacó una unidad militar de comunicaciones y drones.
El representante permanente de Ucrania ante la ONU, Andrii Melnyk, denunció que "Rusia ha alcanzado un nuevo y atroz nivel de agresión contra Ucrania al intensificar aún más sus ataques contra la población civil y las infraestructuras civiles", y pidió un alto el fuego "total, inmediato e incondicional". El bombardeo de este martes madrugada confirmó las intenciones de Moscú: Rusia lanzó más de 100 drones y dos misiles balísticos contra territorio ucraniano, según reportó la fuerza aérea ucraniana.
La embajada rusa en Berlín intentó matizar el alcance de las amenazas negando deliberadamente atacar civiles o misiones diplomáticas. Aseguró que los ataques serían "quirúrgicos" y dirigidos exclusivamente contra objetivos militares en bunkers subterráneos, estructuras de seguridad y otros centros de poder gubernamental. Sergei Nechayev, representante ruso, reiteró que Moscú "nunca ataca deliberadamente" infraestructura civil, pero la realidad sobre el terreno contradice estas afirmaciones.
Mientras tanto, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski expresó su preocupación por la disponibilidad de sistemas de defensa aérea estadounidenses para contrarrestar los misiles balísticos rusos. "Lamentablemente, desde hace mucho tiempo no se ha avanzado con Estados Unidos en la ampliación de la producción de capacidades antibalísticas", señaló el líder de Kiev. La ONU también extendió hasta mayo de 2027 las sanciones de 27 países europeos contra Rusia en respuesta a violaciones de derechos humanos, represión de la sociedad civil y menoscabo de la democracia y el Estado de derecho.
Fuente original: France 24 - Europa



