Malaria en Colombia: diagnosticar a tiempo es clave para evitar complicaciones graves

Colombia registró cerca de 178.000 casos de malaria en 2024, pero entre el 20 y 40 por ciento se diagnostican tardíamente, especialmente en zonas rurales. Los síntomas iniciales se confunden con gripa o dengue, lo que retrasa la consulta médica. El cambio climático está expandiendo la presencia de mosquitos transmisores hacia nuevas regiones, intensificando el problema.
La malaria continúa siendo una amenaza silenciosa para la salud pública en Colombia. Aunque frecuentemente se confunde con una gripa común en sus primeras manifestaciones, el diagnóstico tardío puede desencadenar complicaciones graves e incluso la muerte. Según el Instituto Nacional de Salud, el país cerró 2024 con aproximadamente 178.000 casos de esta enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Anopheles.
Las autoridades de salud han alertado que entre el 20 y el 40 por ciento de los casos en el territorio nacional se identifican de manera tardía, principalmente en zonas rurales, selváticas y de difícil acceso. En estas regiones persisten barreras importantes para que las personas lleguen oportunamente a los servicios médicos. Este retraso diagnóstico es preocupante porque la enfermedad puede progresar rápidamente hacia complicaciones serias.
El principal problema radica en que los síntomas iniciales son muy similares a los de un resfriado o incluso al dengue, lo que causa que las personas demoren entre dos y cinco días en acudir a un centro de salud. Generalmente, la malaria se manifiesta entre siete y catorce días después de la picadura. Los síntomas más frecuentes incluyen fiebre intermitente o continua, escalofríos intensos, sudoración excesiva, dolor de cabeza, malestar general, dolores musculares, náuseas y vómito.
Cuando la enfermedad avanza, especialmente si es causada por el parásito Plasmodium falciparum, puede comprometer varios órganos. Según la doctora Carmen Chiquinquirá Hernández, directora nacional de Gestión Integral del Riesgo en Salud de la unidad de negocio Atención Primaria de Zentria, los signos de alarma incluyen "alteración del estado de conciencia, convulsiones, dificultad respiratoria, ictericia, sangrados anormales, orina oscura, hipoglucemia y anemia severa". En mujeres gestantes, un diagnóstico tardío puede provocar abortos o bajo peso al nacer, mientras que en niños puede dejar secuelas neurológicas permanentes.
A esta situación se suma otra preocupación: el cambio climático está favoreciendo la expansión de los mosquitos transmisores hacia nuevas zonas geográficas y prolongando las temporadas de brote. Simultáneamente, el país enfrenta brotes de otras enfermedades transmitidas por vectores como dengue, chikunguña y zika, lo que genera una presión adicional sobre el sistema de salud.
Los expertos recomiendan reforzar las medidas de prevención: usar toldillos y repelentes, eliminar criaderos y aguas estancadas, y usar ropa protectora como camisas de manga larga y pantalones largos. El sistema de salud colombiano cuenta con herramientas diagnósticas gratuitas como la gota gruesa y las pruebas rápidas para identificar el parásito de forma oportuna. La recomendación es clara: ante fiebre persistente o síntomas compatibles, especialmente después de viajar a zonas donde la malaria es común, se debe consultar de inmediato. En esta enfermedad, actuar a tiempo marca la diferencia entre una recuperación rápida y una complicación grave.
Fuente original: El Tiempo - Salud