Macron viaja a Siria para impulsar reconstrucción pese a atentados en Damasco

El presidente francés Emmanuel Macron realizó una histórica visita a Siria, la primera de un líder europeo desde la llegada al poder de la nueva administración. Durante su estadía en Damasco, dos explosiones hirieron a 18 personas, pero Macron continuó con su agenda para ofrecer cooperación francesa en educación, seguridad y reconstrucción económica. Francia busca que Siria se convierta en un centro regional de comercio y energía, con planes que incluyen la devolución de 50 millones de euros confiscados a la familia del expresidente Bashar al-Asad.
Emmanuel Macron llegó a Siria en una misión sin precedentes: ser el primer presidente de un país europeo en visitar Damasco después de la caída del régimen anterior. Su presencia marca un punto de quiebre en la política internacional hacia la nación árabe, que emerge de más de 14 años de guerra civil buscando reintegrarse en la comunidad global.
El mandatario francés se reunió con el presidente interino Ahmed al-Sharaa en un foro económico donde ambos anunciaron una "asociación con efecto duradero" para reconstruir el país. Macron fue enfático al señalar que "nada podrá sofocar la aspiración de los sirios a vivir en una Siria plenamente soberana, segura, plural y unida". Francia se comprometió a colaborar en educación, capacitación de seguridad y la lucha contra grupos extremistas como el Estado Islámico, mientras respeta la soberanía siria.
Lo notable es que Macron mantuvo intacta su agenda pese a dos explosiones que sacudieron Damasco durante su visita. Los artefactos detonaron cerca del hotel donde se hospedaba y junto al Ministerio de Turismo, dejando al menos 18 heridos. Desde el Palacio Presidencial, donde estaba reunido con al-Sharaa, escribió en redes: "He conocido esta mañana Siria en toda su diversidad. He visto dignidad, coraje y determinación. Mi visita continúa".
El aspecto económico fue central en la visita. Francia impulsa el levantamiento progresivo de sanciones contra Siria y ofreció ayuda para reformar el sistema bancario sirio en coordinación con organismos internacionales. La empresa naviera francesa CMA CGM ya ha invertido 430 millones de euros en modernizar el puerto de Latakia, un proyecto estratégico que busca convertir a Siria en puerta de tránsito entre el Mediterráneo y el golfo Pérsico. Macron también anunció que Francia devolverá 50 millones de euros provenientes de activos confiscados a la familia de Bashar al-Asad para financiar proyectos de desarrollo sirio.
Al-Sharaa presentó un ambicioso plan de reconstrucción que incluye modernizar puertos, aeropuertos, redes eléctricas y crear ciudades industriales. El presidente sirio ve en Francia un modelo para futuras relaciones con Europa. Los recientes conflictos en el estrecho de Ormuz refuerzan la estrategia: convertir a Siria en alternativa para rutas comerciales y energéticas que diversifiquen la vulnerabilidad regional.
Los atentados reflejan los desafíos de seguridad que Siria aún enfrenta. Este ataque se suma a otro ocurrido días antes contra una cafetería de abogados que mató a diez personas, en medio de juicios contra antiguos funcionarios del régimen acusados de crímenes de guerra. Hasta ahora ningún grupo ha reivindicado la autoría de los bombardeos.
La visita de Macron envía una señal clara: la comunidad internacional, particularmente Europa, ve una ventana para ayudar a reconstruir Siria y anclarla como un socio económico regional estable. Sin embargo, los atentados muestran que la transición política del país sigue siendo frágil, con amenazas que buscan desestabilizar este nuevo capítulo.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



