La OTAN aprueba 40 mil millones en armamento mientras Trump presiona a Europa por más gasto militar

La cumbre de la OTAN en Ankara dejó un aluvión de acuerdos para comprar aviones, drones, misiles y submarinos por decenas de miles de millones de dólares. Los anuncios buscan demostrar que Europa cumple con la exigencia de Donald Trump de aumentar el gasto en defensa hasta el 5 por ciento del PIB. El secretario general Mark Rutte pidió una "revolución" en la industria de defensa ante la amenaza rusa, mientras Ucrania presiona por más interceptores para defenderse de los bombardeos.
Ankara se convirtió en la capital mundial del rearme durante dos días. Entre el 7 y 8 de julio, la OTAN celebró una cumbre dominada por un tema central: gastar más dinero en armas. Mientras Trump llegaba a la ciudad turca para participar del evento, los países miembros anunciaron una cascada de compras militares sin precedentes. El secretario general Mark Rutte presentó todo como una "revolución" necesaria en la industria de defensa, con música electrónica de fondo y pantallas gigantes sumando miles de millones en dólares de contratos.
Los números hablan por sí solos. Europa y Canadá anunciaron inversiones por más de 40 mil millones de dólares para adquirir drones, aviones de vigilancia, misiles balísticos y submarinos en los próximos años. Suecia compraría 10 nuevos aviones GlobalEye para modernizar una flota de más de 50 años. Alemania y Estados Unidos firmarían un acuerdo para producir juntos misiles ATACMS en territorio alemán, un hito histórico. Canadá anunció la construcción de 12 submarinos. Noruega, Finlandia, Alemania y Dinamarca se unirían en la compra de drones de vigilancia Triton. Todo esto mientras Rutte aseguraba que los aliados ya han gastado 90 mil millones de dólares adicionales en defensa durante 2025, llegando a más de 570 mil millones en total.
Detrás de este frenesí de compras está la presión de Washington. Trump ha exigido que los miembros de la OTAN inviertan el 5 por ciento de su producto interno bruto en defensa: el 3,5 por ciento en presupuestos de defensa y el 1,5 por ciento en infraestructura militar como carreteras y puertos para movilizar tropas rápidamente. Europa ha resistido históricamente estos pedidos, preocupada por desviar recursos de otras prioridades. Pero ante las tensiones políticas con Trump, los gobiernos europeos decidieron pasar a la acción. Rutte fue claro en su mensaje: "No podemos darnos el lujo del tiempo. Necesitamos capacidades ahora para asegurarnos de estar preparados". Parte de esta inversión se financiará con fondos de un sistema de préstamos baratos para defensa de la Unión Europea que moviliza hasta 170 mil millones de dólares en los mercados de capitales.
Pero la cumbre no fue solo sobre complacer a Trump. La guerra en Ucrania sigue siendo una realidad sangrante. Moscú ha lanzado bombardeos masivos contra Kiev que han matado más de 50 personas en la última semana. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski llegó a Ankara pidiendo una cosa específica: más interceptores Patriot de fabricación estadounidense para defender su espacio aéreo. "Es fundamental que el mundo, en primer lugar Estados Unidos y nuestros socios europeos, salga de la cumbre con decisiones firmes en apoyo de nuestra defensa aérea", manifestó Zelenski. Mientras tanto, Moscú observa con preocupación. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló el martes que aunque Rusia está "al tanto de todas las noticias" de Ankara, lamentó que las discusiones giren en torno a "confrontación" en lugar de "diálogo constructivo".
La decisión de Europa de armarse masivamente tiene consecuencias políticas internas. Gobiernos como el español se han mostrado críticos, argumentando que más gasto militar significa menos dinero para educación, salud o infraestructura civil. Pero por ahora, la lógica de seguridad prevalece. Las empresas armamentísticas estadounidenses como Lockheed Martin y europeas como Rheinmetall ven la cumbre como un negocio de oro. El subsecretario de Defensa de Estados Unidos, Michael Duffy, fue claro: su país buscará "aumentar nuestras exportaciones a aquellos que estén interesados en comprar nuestros equipos". La OTAN está apostando a que más armas significan más seguridad. El tiempo dirá si tiene razón.
Fuente original: France 24 - Europa



