Los colombianos quieren ahorrar pero los imprevistos los dejan sin margen: solo 4 de cada 10 cierran el mes con dinero sobrante

Un estudio de DataCrédito Experian revela que aunque los colombianos tienen mayor conciencia sobre finanzas personales y comparación de créditos, enfrentan dificultades concretas: el 37,7% logra ahorrar algo cada mes, el dinero genera altos niveles de ansiedad, y los imprevistos obligan a muchos a endeudarse. El índice de bienestar financiero del país es moderado (59 puntos sobre 100), con brechas claras según ingresos, género y zona geográfica.
Los colombianos padecen una contradicción constante: saben que deben administrar mejor sus finanzas y lo intentan, pero la realidad de sus bolsillos termina desbaratando cada intención. Así lo evidencia el Índice de Bienestar Financiero 2026 de DataCrédito Experian, un estudio realizado en marzo a mil personas de diferentes niveles de ingresos y regiones del país que midió cómo perciben realmente los hogares su estabilidad económica.
La fotografía es clara: solo el 37,7% de los colombianos asegura que le sobra dinero al finalizar el mes. Aunque la mayoría afirma cubrir sus gastos mensuales, el margen es tan ajustado que cualquier gasto inesperado genera crisis. Peor aún, el 32% de los hogares con ingresos inferiores a tres salarios mínimos ni siquiera logra ahorrar de forma constante. Cuando llega el imprevisto, acuden al crédito o al apoyo de familiares. No hay red de contención propia.
El estudio entregó un resultado general de 59 puntos sobre 100, catalogado como bienestar financiero moderado. Pero esa cifra esconde un diagnóstico más profundo: los colombianos tienen intención pero no hábitos. Comparar opciones de crédito antes de endeudarse obtiene 76,5 puntos, el mejor resultado. En cambio, llevar un registro sistemático de gastos recibe calificaciones mucho menores. Es decir, actúan bien cuando están a punto de endeudarse, pero flojean en la disciplina diaria.
La mayor preocupación está en donde menos se esperaría. Aunque históricamente los créditos han sido un riesgo para los hogares, el verdadero talón de Aquiles es la tranquilidad emocional. Esa dimensión obtuvo apenas 52,7 puntos, reflejando que el dinero sigue siendo una de las principales fuentes de ansiedad. Incluso personas con finanzas relativamente organizadas viven en constante preocupación. La capacidad para enfrentar gastos inesperados (resiliencia financiera) tampoco ayuda: 56,7 puntos insuficientes. Los colombianos ahorran, pero principalmente para emergencias, no para proyectos de largo plazo como vivienda o jubilación.
Existe una brecha profunda según ingresos. Quienes ganan menos de un salario mínimo obtienen 52 puntos en bienestar financiero, mientras que los que reciben más de siete salarios mínimos alcanzan 70,6 puntos. Esa diferencia de 18,6 puntos demuestra que la estabilidad financiera no depende solo de educación financiera, sino de tener dinero disponible. Las mujeres reportan mayores niveles de estrés que los hombres, aunque cumplen mejor con sus obligaciones de crédito. Las zonas rurales quedan rezagadas por menor acceso a servicios financieros formales.
La paradoja final es que los colombianos mantienen optimismo: creen que su situación mejorará. Pero ese optimismo contrasta con la ansiedad actual. Según DataCrédito Experian, casi la mitad siente que sus finanzas condicionan proyectos importantes de vida y que el dinero afecta su bienestar emocional. El desafío del país ya no es solo enseñar educación financiera, sino lograr que ese conocimiento se convierta en comportamientos sostenibles que realmente construyan estabilidad económica en los hogares.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales