Limpiezas dentales sin anestesia en mascotas: el riesgo detrás de procedimientos "económicos"

En Colombia crece la oferta de procedimientos veterinarios sin anestesia que se promocionan como seguros y baratos, especialmente limpiezas dentales. Estos servicios, frecuentemente realizados por personas sin formación profesional, ponen en riesgo la vida de las mascotas al causar dolor, estrés y complicaciones como fracturas dentales y aspiración de líquidos. Los médicos veterinarios advierten que toda intervención dental debe hacerse bajo anestesia general supervisada por un profesional titulado.
Un problema silencioso crece entre dueños de mascotas en el país: procedimientos quirúrgicos, especialmente limpiezas dentales, realizados sin anestesia. Aunque se promocionan como intervenciones rápidas, económicas y seguras, la realidad es muy diferente. Muchas personas que ofrecen estos servicios no cuentan con formación profesional y aprovechan el desconocimiento de los tutores sobre lo que realmente implica cuidar los dientes de un perro o gato.
La profilaxis dental, que es el nombre técnico para la limpieza dental profunda, no es un simple pulido de dientes. Según las guías de la Asociación Mundial de Médicos Veterinarios de Pequeños Animales, "los trastornos orales y maxilofaciales de los animales necesitan ser realizados bajo anestesia general para una adecuada valoración clínica, terapéutica y, en algunos casos, radiográfica". El procedimiento implica evaluar los dientes, las encías y toda la cavidad oral, identificar problemas ocultos y tratar infecciones que pueden estar debajo de la línea de las encías.
El miedo a la anestesia general es la principal razón por la que algunos dueños caen en estas falsas promesas. Es cierto que la anestesia conlleva riesgos, especialmente en mascotas mayores o con problemas cardíacos y renales. Por eso un médico veterinario experimentado debe hacer una evaluación previa cuidadosa para cada animal y establecer un protocolo personalizado. Pero esto es muy diferente a no usar anestesia en absoluto.
Sin anestesia, la mascota sufre dolor intenso durante el procedimiento. El animal despierto reaccionará de manera impredecible: cerrará la boca, moverá la cabeza o intentará escapar. Esto obliga al operador a sujetar con fuerza al animal, aumentando el estrés y el riesgo de lesiones graves. Además, existe el peligro de que agua, saliva, sangre o fragmentos de sarro entren en las vías respiratorias durante la limpieza. Con anestesia general, se protegen estas vías y se garantiza un monitoreo cardiorrespiratorio adecuado.
Los riesgos físicos también son significativos: heridas en encías y lengua, fracturas dentales, sangrados abundantes e incluso dislocación de mandíbula. Y más allá de lo técnico, existe un problema ético. La Ley 84 de 1989 en Colombia establece que los animales no deben estar sometidos a dolor o sufrimiento innecesarios.
Antes de autorizar cualquier procedimiento dental, exija que el médico veterinario le presente su tarjeta profesional (puede verificarla en consejoprofesionalmvz.gov.co). Desconfíe de promesas de intervenciones baratas, rápidas o sin valoración previa. Pida siempre un consentimiento informado donde consten los riesgos, beneficios y costos. Recuerde que el cepillado en casa es importante, pero nunca sustituye la evaluación profesional de un veterinario titulado.
Fuente original: El Tiempo - Vida