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Líbano se desmorona en crisis humanitaria mientras continúan los ataques pese a la tregua

Fuente: France 24 - Medio Oriente
Líbano se desmorona en crisis humanitaria mientras continúan los ataques pese a la tregua
Imagen: France 24 - Medio Oriente Ver articulo original

Dos semanas después del cese al fuego anunciado por Estados Unidos, Líbano enfrenta una catástrofe humanitaria: 1,2 millones de desplazados, más de un millón con inseguridad alimentaria grave y bombardeos israelíes que siguen cobrándose vidas. El Gobierno libanés requiere entre 800 mil y mil millones de dólares para emergencias, pero la ayuda internacional es insuficiente. Las tensiones políticas internas, con Hezbolá oponiéndose a negociaciones directas con Israel, complican aún más cualquier solución duradera.

Casi dos semanas después de que la Administración Trump anunciara un alto el fuego, Líbano sigue sumergido en una situación desesperada. Los bombardeos israelíes no han cesado y el 30 de abril causaron otras 17 muertes, mientras Israel continúa creando lo que denomina una "zona de amortiguación" en el sur del país, argumentando proteger su territorio contra ataques de Hezbolá. El presidente libanés Joseph Aoun denunció que "las violaciones israelíes persisten en el sur a pesar del alto el fuego, así como la demolición y el arrasamiento de casas y lugares de culto, mientras que el número de víctimas aumenta día a día".

Desde que las operaciones israelíes contra Hezbolá iniciaron el 2 de marzo, el balance es devastador: 2.500 muertos y 1,2 millones de desplazados que de la noche a la mañana quedaron sin hogar, empleo ni perspectivas. Muchos viven en las calles o hacinados en casas de parientes. Las escuelas han sido convertidas en albergues de emergencia. Sami Fakhouri, portavoz de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, explica a France 24 que estos libaneses "necesitan de todo: ropa, comida, atención sanitaria". Agregó que el trabajo humanitario es peligroso: dos voluntarios de la Cruz Roja han muerto en ataques israelíes, además de varios heridos.

La escasez de alimentos agrava aún más la crisis. Un estudio de organizaciones de la ONU y el Ministerio de Agricultura libanés revela que más de un millón de libaneses enfrentan inseguridad alimentaria grave. Los precios se han disparado tanto que una madre de familia confesó a corresponsales internacionales que 100 dólares ya no alcanzan para llenar un carrito de compras. Los alimentos de proteína han sido reemplazados por pasta y papas, las cadenas de suministro están rotas y tierras de cultivo han sido abandonadas.

Líbano, ya golpeado por la crisis económica previa al conflicto, enfrenta una ecuación financiera sin solución. El Gobierno ha solicitado un préstamo de emergencia entre 800 millones y mil millones de dólares a instituciones financieras internacionales, pero la ayuda sigue siendo insuficiente comparada con los 720 millones de dólares recibidos en conflictos anteriores. Las autoridades consideran redirigir fondos de proyectos de infraestructura y han congelado aumentos salariales en el sector público para enfrentar lo inmediato.

En el frente político, el panorama es turbio. Trump anunció negociaciones directas entre Líbano e Israel dentro de dos semanas, pero el Gobierno libanés puso condiciones: cese inmediato de ataques, retirada israelí de territorios ocupados y abandono de la zona de amortiguación. Sin embargo, la principal fuerza opositora, Hezbolá, rechaza estas negociaciones y amenaza con continuar sus ataques. Esta grieta interna complica cualquier solución sostenible.

La ministra francesa de Defensa, Catherine Vautrin, advirtió que Líbano se encuentra "al borde de la guerra civil". Karim-Émile Bitar, profesor de Sciences Po y la Universidad Saint-Joseph de Beirut, señala el dilema profundo: "No hemos logrado construir un Estado digno de ese nombre ni aislar al Líbano de las guerras de los grandes ejes regionales". Aunque reconoce el riesgo, insiste en que hay que seguir intentando restaurar un Estado imparcial capaz de resistir agresiones de cualquier origen. Mientras tanto, millones de libaneses esperan respuestas que aún no llegan.

Fuente original: France 24 - Medio Oriente

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