Las grandes empresas de IA financian influencers para promover tecnología estadounidense contra China

Una investigación de Wired reveló que empresas como OpenAI y Palantir financian a influencers en redes sociales para promover inteligencia artificial estadounidense y generar miedo sobre el avance tecnológico chino. La agencia SM4 contacta creadores de contenido ofreciendo hasta 5.000 dólares por video donde disfrazan mensajes políticos de contenido orgánico. Aunque algunos influencers rechazan las propuestas, expertos advierten que esto socava la democracia porque el público desconoce que el contenido está pagado.
En TikTok e Instagram ves lo que parece ser una publicación genuina: un creador de contenido hablando sobre por qué invertir en tecnología, música de fondo, una bandera estadounidense. Lo que no ves es el contrato detrás, la agencia de marketing y los 5.000 dólares que alguien pagó para que ese video existiera.
Una investigación de Wired destapó esto en Build American AI, un grupo de lo que denominan "dinero negro" vinculado a figuras poderosas de Silicon Valley. El mecanismo es simple pero efectivo: la agencia SM4 contacta a creadores en redes sociales y les ofrece dinero para grabar videos que impulsen dos mensajes principales. Primero, que la inteligencia artificial hecha en Estados Unidos beneficia a los trabajadores y la economía. Segundo, algo mucho más explícitamente político: que China representa una amenaza directa para los ciudadanos estadounidenses, sus datos personales y sus empleos.
Los guiones que SM4 propone son sorprendentemente directos. Los influencers deben hablar de China mientras desayunan, mientras preparan a los hijos para el colegio, mientras hacen ejercicio. Básicamente, mezclar un mensaje político con la cotidianidad para que parezca una opinión natural. "Quieren que se mencione a China y a Estados Unidos y por qué es tan importante vencerla", confirmó un empleado de SM4 a Wired.
Build American AI está conectado con Leading the Future, un super PAC (comité de acción política estadounidense) que afirma haber recaudado 140 millones de dólares. Detrás figuran nombres pesados: Greg Brockman, presidente y cofundador de OpenAI; Joe Lonsdale, cofundador de Palantir; la firma de inversión Andreessen Horowitz; y la empresa de IA Perplexity. OpenAI y Palantir negaron haber financiado directamente a estos grupos. Las otras dos empresas no respondieron a las preguntas.
Lo inquietante es que los mensajes de esta campaña copian al pie de la letra los argumentos que estas mismas empresas han defendido públicamente durante años: China es el rival en la carrera de la IA, regular la tecnología debilitaría a Estados Unidos, y el liderazgo tecnológico es lo mismo que liderazgo democrático. Los influencers etiquetan sus posts como anuncios, pero nunca dicen para quién trabajan ni cuáles son los intereses reales detrás.
Jamie Cohen, profesor de estudios de medios en la Universidad de Nueva York, lo plantea claro: "Los consumidores no saben que la información que reciben está pagada. Estas personas aceptan dinero no declarado de la industria, promueven sus mensajes y el público no tiene ni idea. Es extremadamente corrosivo para la democracia". El contexto hace esto más grave: según Pew Research Center, el 38% de adultos entre 18 y 29 años en Estados Unidos consume noticias regularmente a través de influencers.
No todos dijeron que sí. Josh Murphy, ecologista con más de 130.000 seguidores, rechazó la propuesta. Para él, mezclar elogios genéricos a la tecnología con retórica contra China no era algo auténtico. "La IA puede usarse para mejorar la humanidad", explicó, "pero esta industria sin regulación, en la que solo hay gente persiguiendo la codicia a expensas de todo lo demás, no es lo que se supone que debe ser".
Fuente original: El Colombiano - Tecnología



