Las fintechs entendieron lo que la banca tradicional no: cómo leer el dinero real de las pymes
Las pymes colombianas tienen un problema: aunque existan créditos disponibles, no encajan con cómo realmente funciona su negocio. Kapital, una fintech, argumenta que el verdadero obstáculo no es la falta de dinero sino la asimetría de información: la banca tradicional no ve más allá de documentos incompletos. Con inteligencia artificial y datos alternativos, las nuevas soluciones financieras pueden captar cómo vende, cobra y mueve caja una pequeña empresa, día a día.
Conseguir un crédito es difícil para las pymes colombianas. Pero lo verdaderamente complicado es conseguirlo en condiciones que funcionen. Un empresario con estacionalidad en sus ventas, flujo de caja irregular o falta de documentación contable sólida choca contra un sistema que solo entiende números en papel. Ese es el cuello de botella que Kapital, una fintech que ofrece soluciones financieras para pequeñas y medianas empresas, ha identificado como la raíz del problema: la asimetría de información.
"Cuando la mayoría del empleo del país depende de las pymes, su salud financiera se convierte en una prioridad económica. El reto no es solo acceder a recursos, sino hacerlo con planeación y con claridad sobre el impacto que tendrá cada decisión en la caja del negocio", explica Vivian Acuña, Country Manager de Kapital Colombia. En otras palabras: los bancos miran los números históricos, pero no ven la realidad viva del negocio.
Aquí es donde entra la tecnología. Con inteligencia artificial y machine learning, es posible captar señales que la banca tradicional ignora: cómo vende el negocio, cómo cobra, qué plataformas usa, cómo se mueve su caja día a día. No es solo digitalizar un formulario. Es leer la operación real de la empresa para diseñar un crédito que tenga sentido con su situación específica. Algunos bancos en Colombia ya lo están haciendo: la Superintendencia Financiera reportó que en 2025 el 81% de los establecimientos de crédito usan inteligencia artificial en sus procesos.
La alternativa que eligen muchas pymes cuando el crédito formal no funciona es recurrente y peligrosa: buscan dinero en el mercado informal a tasas que las ahogan. Como resultado, la rentabilidad cae y la empresa se vuelve más frágil financieramente, no más fuerte. La OCDE advirtió recientemente que en 2023 el crédito pyme se contrajo un 4,7% globalmente, mientras que las tasas de interés para pequeñas empresas siguen siendo altas.
Para Kapital, el futuro del crédito pyme no está en hacer más difícil el proceso ni en cobrar más caro. Está en entender mejor. Una fintech que funcione con la velocidad de la tecnología pero con el rigor de la banca puede leer verdaderamente cómo respira una pyme, y desde ahí diseñar alternativas de financiamiento que de verdad hagan sentido para su bolsillo.
Fuente original: La República - Finanzas