Las ciudades del futuro ya no solo serán inteligentes: serán nativas de IA

Las ciudades inteligentes están evolucionando hacia un nuevo modelo donde la Inteligencia Artificial no es un agregado, sino el fundamento mismo del diseño urbano. Fernando Mato, consultor de IA para Oracle en Latinoamérica, explica que estas "AI native cities" integran sensores, procesamiento de datos y respuestas automatizadas en tiempo real para optimizar movilidad y seguridad. Aproximadamente 178 ciudades en el mundo ya están desarrollando este enfoque, con ejemplos en Singapur, Río de Janeiro y Bucaramanga.
Durante años hemos hablado de ciudades inteligentes como si tuvieran los superpoderes del futuro. Pero la realidad es que muchas se quedaban cortas: tenían datos por montones, pero no sabían qué hacer con ellos. Eso está cambiando ahora de forma radical.
Fernando Mato, quien trabaja como consultor de IA para Oracle en Latinoamérica, presentó recientemente en la Expo I Bogotá 2026 un concepto que va más allá: las ciudades nativas de IA o "AI native cities". La diferencia es crucial. Mientras que las ciudades inteligentes tradicionales añaden tecnología a una estructura existente, estas nuevas urbes están pensadas desde el inicio para funcionar con lógica de algoritmos avanzados. "Teníamos mucha sensorización, muchos datos, pero poca inteligencia", explicó Mato sobre el antiguo modelo. "Lo que hemos observado con la transformación digital son distintos estadios. Durante años hablamos de smart cities, pero no contábamos con todos los 'chécheres' necesarios para impactar realmente la operación urbana. Hoy eso cambia: la Inteligencia Artificial, tal como está desplegada, sí permite dar ese salto".
La idea es integrar tres capas de forma orquestada. Primero están los sensores que captan datos de la ciudad: tráfico, contaminación, servicios públicos. Segundo, algoritmos de IA que analizan esa información y toman decisiones automáticas. Y tercero, sistemas que actúan sobre la realidad urbana: semáforos que se ajustan solos, sistemas de seguridad inteligentes, servicios que responden a necesidades ciudadanas antes de que los ciudadanos ni siquiera las soliciten. Mato lo resume así: "Con ese andamiaje, lo que hacemos es orquestar desde la sensorización, donde se captan los datos, pasando por la toma de decisiones a nivel algorítmico con Inteligencia Artificial, hasta la actuación, es decir, una capa que puede interactuar con la realidad, lo que hoy se conoce como Inteligencia Artificial física".
Lo interesante es que esto no es ciencia ficción. Ya hay 178 ciudades en el mundo trabajando en este modelo, con la meta de implementarlo antes de 2030. Singapur lidera con gemelos digitales, réplicas virtuales de la ciudad donde los urbanistas pueden simular cambios antes de hacerlos en la vida real. En América Latina, Río de Janeiro está invirtiendo en infraestructura de datos para mejorar servicios públicos, y en Colombia, Bucaramanga se destaca por buscar soluciones integrales.
La pregunta real es cómo esto mejora tu vida cotidiana. Una ciudad nativa de IA podría significar menos congestionamiento porque el tráfico se gestiona en tiempo real, menos inseguridad porque los recursos llegan donde más se necesitan, y servicios públicos que entienden patrones que los humanos tardarían años en descubrir. El futuro urbano ya está en construcción, y esta vez la IA viene desde el plano.
Fuente original: Impacto TIC



