La UE desbloquea 90.000 millones de euros para Ucrania tras caída de Orbán en Hungría

La Unión Europea aprobó el miércoles un préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania después de que Hungría levantara su veto, que se debilitó cuando Viktor Orbán fue derrotado en las elecciones del 12 de abril. Los fondos, destinados a defensa y funcionamiento del país durante 2026 y 2027, provendrán de endeudamiento común de la UE y se espera que sean reembolsados con los activos rusos congelados tras la guerra. El capital cubrirá dos tercios de los 135.000 millones de euros que Ucrania estima necesitar.
El panorama geopolítico en Europa dio un vuelco cuando Viktor Orbán perdió las elecciones en Hungría el 12 de abril, después de 16 años en el poder. Ese cambio abrió la puerta para que la Unión Europea aprobara el miércoles 22 de abril un histórico préstamo de 90.000 millones de euros para Ucrania, junto con el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia. Hungría, que durante meses había bloqueado la iniciativa, finalmente levantó su veto cuando el primer ministro entrante, Peter Magyar, señaló que no se opondría a los desembolsos.
El dinero no saldrá del bolsillo de los contribuyentes europeos de la forma tradicional. La UE se endeudará en los mercados de capitales para prestar ese dinero a Ucrania sin cobrar intereses durante 2026 y 2027. El funcionamiento es sencillo: Europa toma crédito, y luego lo transfiere a Kiev. El respaldo viene del margen presupuestario de la UE, que es la diferencia entre lo máximo que puede pedir a sus Estados miembros y lo que necesita para gastos ya comprometidos.
Lo ingenioso del plan está en cómo espera recuperar el dinero. La UE no cuenta con que Ucrania le devuelva esos 90.000 millones. En cambio, confía en que Rusia, tras el fin de la guerra, pague las reparaciones de reconstrucción. Si Moscú se niega, estaría sobre la mesa el uso de los 210.000 millones de euros congelados del banco central ruso en territorio europeo. Esta estrategia permite presionar al Kremlin sin confiscar directamente sus activos, un movimiento que algunos miembros de la UE, especialmente Bélgica (que guarda 185.000 millones de esos fondos), habían rechazado por temor a enfrentar demandas legales.
Ucrania estimó necesitar 135.000 millones de euros para mantenerse en pie durante dos años. Este préstamo cubre aproximadamente dos tercios de esa cifra. El dinero llegará en dos entregas de 45.000 millones cada una, la primera en 2026 y la segunda en 2027. De este presupuesto anual, 28.000 millones irán a gastos militares y 17.000 millones al funcionamiento general del Estado.
El camino no fue fácil. Durante las negociaciones, Hungría, Eslovaquia y República Checa obtuvieron exenciones para no participar en el endeudamiento conjunto. Pero Orbán continuó bloqueando después de que Kiev interrumpiera el flujo de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, aunque el Gobierno ucraniano argumentó que fue por daños causados por ataques rusos. Las cosas cambiaron cuando Orbán perdió las elecciones y, además, Ucrania reparó la tubería, permitiendo que el petróleo fluyera de nuevo.
Bruselas hizo un llamado a otros países desarrollados a aportar el resto de la financiación. El regreso de Donald Trump a Estados Unidos golpeó duramente estos planes, pues su Administración recortó casi el 99 por ciento del presupuesto para Kiev según reportes de febrero de 2026.
Con esta aprobación, la Unión Europea recupera un fragmento de unanimidad después de meses de fricción interna. Sin la obstrucción de Orbán, el bloque comunitario asesta otro golpe diplomático al Kremlin mientras tiende la mano a Ucrania en su lucha por la supervivencia.
Fuente original: France 24 - Europa



