La tregua con Israel es solo de nombre: Líbano sufre ataques y desalojos mientras negocia

El cese al fuego de 45 días entre Israel y Líbano, patrocinado por Estados Unidos, no ha detenido los bombardeos israelíes. Desde el 16 de abril, Líbano reporta más de 400 muertes adicionales, elevando el total desde marzo a más de 3.000. Israel mantiene su ocupación del sur, emite órdenes de desplazamiento forzado y lanza ataques diarios, mientras Beirut advierte que estas violaciones pueden colapsar las negociaciones en Washington.
La extensión de la tregua por 45 días anunciada hace poco por Estados Unidos prometía alivio para Líbano, pero la realidad en el terreno cuenta una historia muy diferente. Desde que entró en vigor el 16 de abril, el alto el fuego ha sido mayormente nominal: Israel continúa ocupando el sur libanés, destruyendo casas e infraestructuras, lanzando bombardeos diarios y emitiendo órdenes de expulsión a poblaciones civiles. Los números lo dicen todo. Líbano ha registrado más de 400 muertes solo durante esta supuesta pausa, elevando el total de fallecidos desde el 2 de marzo a más de 3.000 personas, según datos del Ministerio de Salud libanés.
El martes 19 de mayo dejó un nuevo retrato de esta violencia que no cesa. En ataques israelíes registrados esa mañana murieron al menos seis personas en diferentes puntos del sur. El más letal ocurrió en Kfar Sir, cerca del río Litani, donde un avión de guerra israelí derribó una casa en el barrio de Al-Mahfara, matando a cuatro personas. Dos ataques adicionales con drones israelíes contra un vehículo y una motocicleta causaron dos muertes más en los municipios de Harouf y Froun. Los bombardeos también alcanzaron zonas agrícolas: testigos reportaron el uso de tres bombas incendiarias de fósforo contra agricultores que cosechaban sandías en el cruce de Al-Mansouri, en el distrito de Tiro. Incluso se registró un ataque aéreo cerca del Hospital Italiano.
El portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichay Adraee, emitió órdenes de desplazamiento forzado para residentes de 12 poblaciones sureñas: Toura, Nabatieh el-Tahta, Habboush, Al-Bazouriyeh, Tayr Debba, Kafr Huna, Ain Qana, Lubaya, Jibshit, Al-Shahabiyeh, Burj Al-Shamali y Houmin Al-Fawqa. Les ordenó alejarse al menos un kilómetro de sus hogares por amenaza de ataques inminentes. Mientras tanto, Hezbolá también ha intensificado sus acciones: lanza ataques con drones de bajo costo cargados de explosivos contra posiciones israelíes, tanto en el sur de Líbano como en el norte de Israel.
Estos enfrentamientos continuos amenazan las negociaciones que Líbano e Israel han mantenido en Washington con mediación estadounidense. Beirut es claro en su posición: las violaciones constantes del cese al fuego podrían llevar al colapso de los diálogos. Un funcionario libanés, bajo condición de anonimato, advirtió a la cadena qatarí Al-Jazeera que "las continuas violaciones nos llevarán a no participar en las negociaciones o a hacerlo con la única condición de un alto el fuego". El Gobierno libanés exige que Estados Unidos, como patrocinador de las conversaciones, "asuma sus responsabilidades" e imponga un cese al fuego efectivo e integral, además de activar organismos de la ONU para monitorear el cumplimiento.
Las negociaciones marcaron un hito inédito con tres rondas de diálogos en Washington, y se programaron conversaciones militares directas para el 29 de mayo, seguidas por rondas políticas el 2 y 3 de junio. Sin embargo, el ritmo de los ataques amenaza con sabotear estos avances. Líbano también ha marcado líneas rojas en los temas de fondo: rechaza usar el término "desarme" para referirse a la restricción de armas a Hezbolá, se niega a que el Ejército libanés forme una brigada especial para esa tarea y prefiere crear un comité libanés-estadounidense para supervisar el cumplimiento. Esto refleja la delicada posición del Gobierno libanés, que mantiene tensiones internas con Hezbolá pero busca evitar una confrontación directa.
Por ahora, Beirut insiste en que su objetivo coincide con el de Hezbolá: lograr un cese al fuego real. Sin embargo, el camino hacia una solución permanente sigue siendo empinado mientras Israel mantenga su ofensiva limitada pero sostenida. Para Colombia y otros países de la región, este conflicto recuerda la importancia de los mecanismos internacionales efectivos de mediación, algo cada vez más relevante en un mundo donde los conflictos regionales amenazan la estabilidad global.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



