La inteligencia artificial intensifica la violencia digital contra mujeres trabajadoras en Colombia

Un estudio revela que más del 53 por ciento de mujeres empresarias y trabajadoras en Medellín, Cali y Bogotá ha sufrido violencia digital. La inteligencia artificial está potenciando ataques como deepfakes sexuales, suplantación de identidad y campañas de desprestigio. El mayor problema es que menos del 8 por ciento de las víctimas denuncia, lo que genera impunidad y normalización de estos ataques en las plataformas.
La tecnología que prometía conectarnos se ha convertido para muchas mujeres en un arma en su contra. Según un estudio del Observatorio para la Equidad de las Mujeres, desarrollado por la Universidad Icesi y la Fundación WWB Colombia, más de la mitad de mujeres empresarias y trabajadoras en Medellín, Cali y Bogotá ha experimentado algún tipo de violencia de género en internet. El 53 por ciento de las encuestadas reportó sufrir agresiones digitales, y lo preocupante es que la inteligencia artificial está haciendo esto cada vez más fácil y sofisticado.
Lina Buchely, directora del Observatorio, lo explica de manera clara: "Hay manifestaciones de violencia que nacieron en la digitalidad. Las vulneraciones a la intimidad que se presentan en plataformas hacen que, en el entorno digital, las mujeres seamos sistemáticamente más vulnerables y que la tecnología se vuelva en nuestra contra". Los ataques toman formas variadas: ciberacoso persistente, difusión de contenido íntimo sin consentimiento, creación de perfiles falsos y campañas coordinadas de desprestigio en redes sociales. Con la IA, estas agresiones se han multiplicado. Organismos internacionales como ONU Mujeres advierten que la tecnología permite crear deepfakes sexuales (videos falsos manipulados), automatizar campañas de acoso masivo mediante bots (programas automáticos) y orquestar ataques dirigidos contra periodistas, activistas y lideresas políticas.
Lo más grave es que casi nadie denuncia. Menos del 8 por ciento de las mujeres que han vivido violencia digital acude a las autoridades. Las razones son comprensibles: desconfianza institucional, desconocimiento de dónde denunciar y la certeza de que estos casos serán minimizados. Este silencio genera un ciclo de impunidad donde los ataques se normalizan en las plataformas y los agresores actúan sin consecuencias.
En Colombia, la violencia digital se entrelaza también con la política. El Consejo Nacional Electoral ha advertido sobre el uso de cuentas falsas y "bodegas digitales" para atacar y deslegitimar a candidatas y lideresas. Buchely subraya que estos ataques se suman a barreras históricas: "Las brechas para que las mujeres accedan a cargos de participación pública son muy altas. Una de las razones es la violencia política. Muchas veces se espera que las mujeres soporten el mismo umbral de violencia que los hombres, sin reconocer que enfrentan agresiones específicas de género".
El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones impulsa el programa Ciberpaz 2025 para prevenir estas violencias. Según el ministerio, hay cinco modalidades frecuentes: el cibercontrol (parejas que vigilan mensajes y contraseñas), la difamación (difusión de información falsa), el ciberacoso (seguimiento insistente), la explotación sexual (contenido íntimo sin permiso) y la suplantación de identidad (crear perfiles falsos con tu nombre). Cada una causa daños que van mucho más allá de lo virtual.
La solución requiere acción en varios frentes: fortalecer prevención, mejorar canales de denuncia seguros y accesibles, y crear espacios digitales donde las mujeres no tengan que enfrentar solas las mismas desigualdades y violencias que existen fuera de la pantalla.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología
