La IA convierte el fraude en negocio: es 4,5 veces más rentable que antes

Un estudio de FICO con mil colombianos revela que la inteligencia artificial ha multiplicado la rentabilidad del fraude. Los delincuentes ahora necesitan solo 10 segundos de voz para clonarla y engañar sistemas de seguridad. En Colombia, el robo de identidad preocupa al 39% de las personas, pero existe una brecha peligrosa: el 60% cree que su información no ha sido vulnerada.
La inteligencia artificial no solo ha hecho más fácil el fraude. Lo ha hecho mucho más lucrativo. Según cifras de Interpol citadas por Luis Silvestre, consultor principal preventa de FICO, la IA ha logrado que el fraude sea 4,5 veces más rentable que con los métodos tradicionales. Eso suena grave porque lo es.
Lo preocupante es que esta rentabilidad disparada no viene de la nada. Los criminales ahora pueden ejecutar ataques masivos usando menos recursos. Esto significa más ganancia con menos esfuerzo. Y todo gracias a la tecnología. Silvestre fue claro al respecto: "Los fraudes son mucho más rentables con la utilización de IA". Pero la rentabilidad es apenas el inicio del problema. Los delincuentes han descubierto algo aún más inquietante: solo necesitan 10 segundos de tu voz para crear un clon digital capaz de burlar los sistemas de autenticación que supuestamente te protegen. Esos sistemas de seguridad en los que confías? Ya no son suficientes.
En Colombia específicamente, una encuesta de FICO a 1.000 consumidores entre 2024 y 2025 sacó a la luz algunos números que llaman la atención. El robo de identidad es la mayor preocupación del 39% de los colombianos. Pero aquí viene lo contradictorio: el 60% de los encuestados está convencido de que su información personal aún no ha sido vulnerada. Es decir, todos tienen miedo, pero casi nadie cree que ya le haya pasado. Eso es una brecha de percepción que los defraudadores aprovechan.
El ecosistema criminal también ha evolucionado. Ahora existe lo que llaman "Fraude como Servicio". Imagina un mercado ilícito donde se venden paquetes tecnológicos listos para usar: kits de phishing, deepfakes (videos falsos que parecen reales). Los delincuentes simplemente compran estas herramientas y listo. No necesitan ser ingenieros informáticos. Eso democratiza el fraude de manera peligrosa.
Hay un fenómeno que llama la atención en Colombia: el fraude de primera parte. El 20% de los colombianos considera aceptable exagerar sus ingresos cuando solicita una cuenta bancaria. Para ellos es una estrategia, no un delito. Luego está el "fraude amigable" que afecta el comercio electrónico: clientes reales hacen compras con su propia tarjeta, pero después le dicen al banco que reclamen el dinero sin razón válida. Más del 45% de los contracargos en el comercio electrónico corresponde a este tipo de disputas fraudulentas.
A la hora de elegir un banco, los colombianos están priorizando la seguridad. El 37% de los encuestados prefiere protección contra el fraude antes que facilidad de uso. Y aunque el 50% piensa abrir cuentas o buscar servicios financieros digitalmente en los próximos meses, hay un obstáculo real: el 34% abandona el proceso de apertura cuando piden demasiadas verificaciones de identidad.
Fuente original: Impacto TIC

