La familia Uribe rechaza preacuerdo con "El Costeño": "Es premio a la impunidad"

Los familiares de Miguel Uribe Turbay cuestionan públicamente el preacuerdo entre la Fiscalía y Elder Arteaga, alias "El Costeño", señalado como coordinador del magnicidio del senador. Argumentan que los beneficios judiciales otorgados al procesado constituyen una afectación para las víctimas y un mensaje que incentiva la criminalidad. La familia advierte que continuará usando mecanismos legales nacionales e internacionales para buscar verdad plena en el caso.
La familia de Miguel Uribe Turbay no se quedó callada frente al preacuerdo que la Fiscalía General alcanzó con Elder Arteaga, alias "El Costeño", quien está siendo procesado por su participación en el asesinato del senador. A través de un comunicado divulgado por sus abogados, María Claudia Tarazona y Miguel Uribe Londoño expresaron su molestia con los beneficios judiciales que supuestamente recibiría el procesado, considerando que su rol fue determinante en la planeación y ejecución del crimen.
Según la familia, "El Costeño" no fue un simple participante. Lo describen como coordinador y enlace dentro de la estructura criminal, una posición que, en su criterio, le da una responsabilidad muy alta en los hechos. En el comunicado que enviaron, la familia fue clara en su posición: "Conceder privilegios en la pena a quien fungió como coordinador y enlace jerárquico, presenció el crimen y fue el determinador para que el menor de edad accionara el arma, constituye un premio a la impunidad y un agravio directo al esclarecimiento de los hechos". Para ellos, esto no solo los revictimiza, sino que envía un mensaje peligroso al país.
Los familiares expresan preocupación por lo que significa este tipo de decisiones para la confianza en la justicia colombiana. Aunque reconocen la autonomía de la Fiscalía para negociar, insisten en que cualquier acuerdo debe garantizar verdad plena y que las responsabilidades sean proporcionales a los crímenes cometidos. "Este preacuerdo nos revictimiza, falla en el deber de proteger la verdad frente a su nivel de responsabilidad en el magnicidio, y envía al país un mensaje que incentiva la criminalidad y las garantías procesales escudan a quienes atentan contra la democracia", sostuvieron.
La batalla legal apenas comienza. Los familiares ya advirtieron que seguirán utilizando todos los mecanismos disponibles en instancias nacionales e internacionales para lograr el esclarecimiento completo de los hechos y evitar que el caso termine en la impunidad. Además, aseguraron que su abogado rechazará cualquier acuerdo entre "El Costeño" y la justicia.
Elder José Arteaga Hernández no es cualquier delincuente. Es identificado como el cabecilla de un grupo criminal dedicado al microtráfico y al sicariato. Está privado de la libertad por ser considerado uno de los principales organizadores del magnicidio de Uribe Turbay, crimen en el que presuntamente contrató a un sicario de apenas 15 años. Pero sus problemas judiciales no paran ahí. También fue imputado por otro homicidio cometido antes del del senador, un crimen que según las investigaciones resultó de disputas por el control del microtráfico. La Fiscalía sostiene que Arteaga Hernández contactó telefónicamente a un sicario y le ofreció cuatro millones de pesos para ejecutarlo. Los dos se reunieron en un billar de Engativá, en Bogotá, donde el procesado entregó dos millones de pesos como anticipo.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


