Gobernador de Córdoba apoya paz con Clan del Golfo pero rechaza que termine en impunidad
El gobernador Erasmo Zuleta Bechara respalda los diálogos de paz con el Ejército Gaitanista de Colombia pero advierte que no aceptará acuerdos que dejen sin reparación a las víctimas o fortalezcan a la organización criminal. El mandatario señala que procesos anteriores en Córdoba no generaron transformaciones reales en los territorios afectados por la violencia. El proceso de paz comenzará formalmente el 25 de junio en Tierralta.
En Córdoba está creciendo la tensión alrededor del nuevo proceso de paz que el Gobierno está negociando con el Clan del Golfo. Mientras avanzan los diálogos, el gobernador Erasmo Zuleta Bechara quiso dejar un mensaje claro: que apoye la búsqueda de la paz no significa que vaya a cerrar los ojos frente a lo que considera injusticia.
Desde Montería, Zuleta fue contundente con su posición. "Siempre estaré al lado de la paz, pero no una paz que genere impunidad", dijo el mandatario, marcando una línea que no quiere que se cruce en las negociaciones. Su preocupación viene de observar lo que pasó en procesos armados anteriores en la región, como los que se adelantaron en Ralito y en la vereda Gallo, en Tierralta, durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez.
Según el gobernador, esos acuerdos de hace más de veinte años dejaron un legado amargo. Las comunidades donde se concentraron antiguos paramilitares de las AUC siguen enfrentando pobreza, abandono y cicatrices del conflicto que no han sanado. Por eso Zuleta está pidiendo que este proceso sea diferente: que efectivamente transforme los territorios y no se quede en simples papeles firmados.
El mandatario también respaldó la decisión de la Fiscalía de mantener vigentes las órdenes de captura contra 29 integrantes del grupo criminal mientras no haya garantías reales de que cumplirán lo acordado. Además, pidió que el primer gesto que demuestre el grupo armado sea el cese de las extorsiones contra campesinos, comerciantes y empresarios cordobeses que viven bajo presión permanente.
El proceso de paz comenzará formalmente el 25 de junio en Tierralta, donde más de 400 combatientes ingresarían a una Zona de Ubicación Temporal. En Córdoba hay opiniones divididas sobre cómo esto afectará la región. Para Zuleta, lo esencial es que los acuerdos garanticen reparación real a las víctimas y que no se conviertan en una forma de legitimizar a grupos criminales. "Aquí no importa si los grupos son de izquierda o derecha; lo importante es el daño que le han causado a Córdoba y al país", enfatizó el gobernador.
Fuente original: Chicanoticias


