La deuda del Gobierno creció 20% en un año: qué significa para tu bolsillo

La deuda pública del Gobierno Nacional Central llegó a 1.238 billones de pesos en febrero, un aumento de casi 20% respecto al año anterior. Aunque el Gobierno asegura que este indicador está controlado y proyecta mantenerlo alrededor del 58-59% del PIB hacia fin de año, la cifra refleja los desafíos fiscales que enfrenta el país. Parte del crecimiento se debe a operaciones financieras complejas que el Gobierno está cancelando gradualmente.
El Ministerio de Hacienda reportó que la deuda pública del Gobierno Nacional Central alcanzó los 1.238 billones de pesos a febrero de este año. Esto significa un salto significativo: hace un año estaba en 1.035 billones, lo que representa un crecimiento del 19,6%. Para entenderlo en términos reales, es como si un hogar tuviera que pedir prestado casi 200 pesos adicionales por cada 1.000 que debía el año anterior.
Esta deuda se divide en dos partes: lo que el país debe en el exterior (372,8 billones de pesos) y lo que debe internamente (865,4 billones). Lo importante es saber que cuando los expertos hablan del endeudamiento respecto al Producto Interno Bruto o PIB (que es toda la riqueza que genera el país en un año), la deuda pasó de representar el 57,4% a alcanzar el 62,9%. En otras palabras, el país debe lo equivalente a casi dos tercios de todo lo que produce en doce meses.
Sin embargo, desde el Gobierno Nacional hay un matiz importante. Javier Cuéllar, director de Crédito Público, aclaró en declaraciones previas que la deuda neta (la que realmente importa descontar los activos que posee el Estado) cerró 2025 en 58,5% del PIB y que este indicador ya ha bajado un poco durante 2026. "No me quiero comprometer con un número todavía a fin de periodo porque quedan 9 meses del 2026, pero lo que estamos proyectando en el Plan Financiero es que termine en 58,9%", señaló Cuéllar.
La diferencia entre estas cifras obedece a operaciones financieras complejas que el Gobierno realizó. En septiembre del año pasado, Colombia contrató un préstamo en francos suizos (moneda de Suiza) por cerca de 9.000 millones con seis bancos internacionales. Según explicó Cuéllar, fue un intercambio de derechos y obligaciones conocido como Total Return Swap o TRS, una herramienta que permite al país obtener rendimientos de ciertos bonos mientras adquiere una obligación de pago. Esta operación generó un aumento aparente de cerca de 100 billones de pesos en la deuda bruta, aunque el funcionario aclaró que no representa un endeudamiento real tan grave.
La buena noticia es que el Gobierno ya ha comenzado a cancelar este préstamo en francos. Según Crédito Público, ya se ha pagado el 20% y proyecta completar el pago entre finales de abril y mediados de mayo, lo que haría desaparecer esos 100 billones adicionales de la deuda bruta. Con estas cancelaciones, el indicador de endeudamiento se normalizaría significativamente hacia el segundo trimestre del año.
En resumen, aunque la cifra de deuda creció de forma aparatosa, la realidad fiscal según el Gobierno es más manejable cuando se excluyen estas operaciones temporales. Aun así, la deuda sigue siendo un tema crítico porque limita el espacio fiscal para invertir en educación, infraestructura o salud, y cualquier aumento en las tasas de interés internacionales haría más caro el servicio de esta deuda para todos los colombianos.
Fuente original: Portafolio - Economía