Kiev de luto: Rusia lanza el bombardeo más devastador del año contra la capital ucraniana

Rusia ejecutó el viernes 3 de julio el ataque aéreo más mortífero contra Kiev en lo que va de 2026, dejando al menos 30 muertos y decenas de heridos. El bombardeo con misiles y drones afectó más de 100 edificios residenciales en un área sin precedentes, mientras autoridades locales lo describen como el más masivo desde el inicio de la invasión. Ucrania reporta también víctimas en otras regiones, en tanto Moscú atribuye sus ataques a represalias por ofensivas ucranianas contra objetivos energéticos rusos.
La capital ucraniana amaneció el viernes bajo banderas a media asta. Kiev se sumergió en un día de luto tras sufrir el ataque aéreo más letal de Rusia en lo que va de 2026. El jueves anterior, Moscú lanzó una ofensiva masiva con misiles y drones que causó al menos 30 muertos, dejó 92 heridos de los cuales 56 permanecían hospitalizados, y tres personas en paradero desconocido, según confirmó el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, a través de Telegram. El presidente Volodímir Zelenski especificó que diez personas seguían desaparecidas tras la embestida.
Lo que distingue este ataque no es solo el número de víctimas, sino su magnitud sin precedentes. Klitschko lo definió como el "ataque más masivo" contra la capital desde el inicio de la invasión rusa hace cinco años. A diferencia de bombardeos previos que causaron más muertes, esta ofensiva utilizó la mayor cantidad de municiones jamás empleada contra Kiev e impactó una zona geográfica más amplia. Según Zelenski, más de 100 edificios residenciales resultaron dañados. Los equipos de rescate continuaban retirando escombros mientras los forenses identificaban restos. El metro de Kiev se convirtió en refugio para 52.500 personas, incluyendo 4.500 niños, la cifra más alta registrada en años recientes.
Las historias de los civiles atrapados en la destrucción ilustran la realidad de vivir bajo bombardeos constantes. Zoia, una pensionista de 65 años cuyo apartamento fue destruido, confesó a Reuters que durante los ataques "rezábamos a Dios para que saliéramos ilesos". Tetiana Pryvalova, de 27 años, explicó que su edificio "ya no es habitable" porque "parte de la pared se abrió durante el rescate de una mujer". Los residentes regresaban a los escombros intentando recuperar pertenencias y depositar flores por las víctimas.
Zelenski responsabilizó directamente a Putin de la estrategia de bombardeo contra civiles. Durante su discurso del jueves, el presidente ucraniano afirmó que "a Rusia ya no le queda ningún argumento para su guerra, salvo sus misiles balísticos" y subrayó que "(Putin) sigue empeñado en 'derrotar' edificios residenciales en lugar de poner fin a esta guerra". Moscú rechazó las acusaciones: Dmitry Peskov, portavoz del Kremlin, sostuvo que las fuerzas rusas solo atacaron "objetivos militares o paramilitares" y anunció que Rusia "seguirá aumentando la presión sobre el régimen de Kiev para lograr los objetivos que nos hemos propuesto".
La escalada responde a represalias mutuas. Rusia justifica sus ataques como respuesta a intensificados bombardeos ucranianos, particularmente contra objetivos energéticos que han obligado al tercer mayor productor de petróleo mundial a importar gasolina. En paralelo, Ucrania reportó al menos cinco muertos en la región de Sumi tras ataques con drones, incluyendo un bebé de un año. Otras ciudades como Jersón, Járkiv y Krivói Rog también fueron impactadas, con daños a hospitales, escuelas y edificios residenciales.
Rusia también reportó pérdidas civiles. Moscú informó de dos civiles muertos por misiles y drones ucranianos de corto alcance en las regiones fronterizas de Bélgorod y Briansk. Una mujer murió en un automóvil en Bélgorod tras sufrir heridas por metralla, mientras que en Briansk falleció un hombre en un ataque con dron kamikaze en la localidad de Boshchovo. Las infraestructuras de agua y electricidad en varias localidades rusas fueron dañadas.
El conflicto se extiende también a objetivos militares estratégicos. El Servicio de Seguridad de Ucrania reivindicó este viernes un ataque contra el aeródromo de Saki en Crimea, asegurando haber destruido o dañado hasta siete aviones de combate rusos. Fue el segundo ataque de esa magnitud contra esa base en una semana. También reportó un bombardeo contra el aeródromo militar de Gvardiski, donde habrían alcanzado un almacén de drones suicidas Shahed. La guerra aérea continúa intensificándose sin señales de tregua.
Fuente original: France 24 - Europa



