Kenia captura a reclutador que engañaba africanos para enviarlos a la guerra en Ucrania

La Policía keniana arrestó a Festus Omwamba, acusado de traficar a 25 hombres hacia Rusia bajo falsas promesas de trabajo en Europa, para ser destinados al frente de Ucrania. El arresto ocurre mientras se revela que más de 1.700 africanos de 36 países han sido reclutados con engaños por el Kremlin. Kenia admite que solo en su territorio más de 1.000 hombres fueron captados, con decenas de muertos, hospitalizados o desaparecidos en combate.
Las autoridades kenianas dieron un golpe contra las redes de trata de personas que alimentan la guerra en Ucrania. El jueves 26 de febrero, la Policía capturó a Festus Omwamba, de 33 años, cuando huía cerca de la frontera con Etiopía tras regresar de Rusia. Según el portavoz policial Michael Muchiri, Omwamba es sospechoso de haber engañado a 25 kenianos en 2025, prometiéndoles trabajos en territorio ruso para luego enviarlos directamente al frente de batalla. Ahora será procesado por trata de personas en un tribunal antiterrorista de Nairobi.
El modus operandi era simple pero efectivo. John Kamau, uno de los reclutados que logró escapar y buscar refugio en la embajada keniana en Rusia, contó a la agencia AP que conoció a Omwamba en una casa de Nairobi donde esperaban otros hombres para viajar. El reclutador supervisaba las solicitudes de visas de turista y la compra de boletos, aunque evitaba dejar rastros digitales y prefería llamadas o encuentros presenciales. Dos semanas después del primer contacto, sus víctimas recibían las visas. Una vez en Rusia, les quitaban los pasaportes, los llevaban a campamentos militares durante días y después los mandaban directamente al frente.
Las autoridades kenianas creen que Omwamba era un engranaje importante dentro de una red mayor de trata de personas. Un informe de inteligencia presentado al parlamento keniano el 18 de febrero sugiere que funcionarios de gobiernos kenianos y rusos, junto con agencias de reclutamiento deshonestas, trabajaron coordinadamente para atraer a jóvenes vulnerables hacia Ucrania. La embajada rusa en Nairobi negó haber emitido visas con ese propósito, pero aclaró: "La Federación Rusa no impide que ciudadanos de países extranjeros se alisten voluntariamente en las fuerzas armadas".
El alcance del reclutamiento en África es alarmante. Un día antes de la captura de Omwamba, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, denunció que más de 1.780 africanos están combatiendo en el ejército ruso, provenientes de 36 países diferentes. Solo en Kenia, el gobierno keniano ha confirmado que más de 1.000 hombres fueron reclutados. De ellos, al menos 89 continúan en primera línea, 39 están hospitalizados, 28 desaparecieron en combate y se confirmó la muerte de al menos una persona.
El ministro ghanés Samuel Okudzeto Ablakwa, en visita a Kiev, confirmó lo que denunciaban las víctimas: "No tienen experiencia militar, ni han recibido entrenamiento... simplemente los engañaron y los pusieron en primera línea". Ucrania ha identificado ciudadanos capturados desde Somalia, Sierra Leona, Togo, Cuba y Sri Lanka, entre otros países. Aunque algunos se enlistaron como mercenarios voluntarios, muchos han reportado engaños y coacciones.
El Gobierno keniano ha tomado cartas en el asunto a nivel diplomático. El ministro de Asuntos Exteriores, Musalia Mudavadi, anunció el 9 de febrero que viajaría a Rusia para una "aproximación diplomática para frenar a cualquier actor dudoso que se esté aprovechando de alguien en esta desventura". También busca la liberación de kenianos en cárceles ucranianas y su repatriación. El arresto de Omwamba representa un avance en estos esfuerzos, aunque la magnitud del problema sugiere que hay muchos otros reclutadores operando en el continente.
Fuente original: France 24 - Europa



