Justicia: condenan a 19 años a padre que abusó de sus dos hijas en el Cesar

El Tribunal Superior de Valledupar confirmó una condena de 19 años contra un hombre acusado de abusar sexualmente de sus dos hijas menores de edad. Los hechos ocurrieron en 2015 cuando las niñas, de 12 y 13 años, visitaban a su padre en los fines de semana. La sentencia fue ratificada en segunda instancia con pruebas contundentes de la Fiscalía, y el caso ha reavivado el debate sobre la protección de la infancia ante el abuso intrafamiliar en Colombia.
El sistema judicial en el departamento del Cesar logró cerrar un caso que dejó profundas cicatrices en la comunidad. El Tribunal Superior de Valledupar confirmó en segunda instancia una condena de 19 años de cárcel contra un hombre hallado responsable de abusar sexualmente de sus dos hijas menores de edad. La sentencia fue unánime y respaldó el trabajo investigativo de la Fiscalía General de la Nación, que presentó pruebas contundentes sobre los delitos de actos sexuales con menor de 14 años e incesto.
Los hechos más crudos de este caso ocurrieron en 2015. Dos niñas de 12 y 13 años fueron sometidas a vejámenes sexuales por su propio padre durante los fines de semana, cuando acudían a visitarlo confiadas en que estarían seguras bajo el cuidado familiar. Esos encuentros que debían ser momentos de convivencia se transformaron en un infierno de abusos sistemáticos. El procesado fue capturado el 19 de mayo en el municipio de Agustín Codazzi por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación, que cumplían una orden judicial que llevaba pendiente un tiempo. Ahora cumplirá su condena en un centro carcelario de Valledupar durante casi dos décadas.
Lo que sucedió en este caso sacudió a Valledupar y puso en evidencia una realidad que sigue siendo silenciosa en muchos hogares colombianos. El abuso sexual intrafamiliar es considerado por especialistas como uno de los delitos más devastadores contra la infancia, precisamente porque ocurre en el espacio que debería ser de máxima protección. Las víctimas enfrentan una vulnerabilidad extrema: están bajo el control de quien debería cuidarlas.
Desde organizaciones defensoras de derechos de la niñez advierten que la mayoría de estos casos nunca se denuncian. El miedo, la vergüenza y la presión familiar mantienen estos delitos en la penumbra. Por eso, cuando la justicia actúa con contundencia como en este caso, envía un mensaje crucial: ningún agresor quedará impune, ni siquiera si es el propio padre. Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier sospecha de abuso a través de las líneas disponibles, recordando que la prevención y la denuncia temprana son lo que salva vidas y protege el futuro de los menores en el país.
Fuente original: La Guajira Noticias

