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Jorge Mario Velásquez cierra 10 años en Grupo Argos: de deuda de 13 billones a cero y ganancias que se cuadriplicaron

Fuente: Portafolio - Economía
Jorge Mario Velásquez cierra 10 años en Grupo Argos: de deuda de 13 billones a cero y ganancias que se cuadriplicaron
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El CEO de Grupo Argos entregó este jueves su balance tras una década al frente del conglomerado, cumpliendo cada uno de los cinco ejes de su hoja de ruta de 2016. La compañía pasó de estar endeudada en 13,3 billones de pesos a prácticamente sin deuda, mientras sus ganancias netas crecieron de 0,6 a 4,3 billones. Los accionistas recibieron más de 4 billones en dividendos y vieron cómo sus participaciones se valorizaron más del 50% en solo seis meses tras la separación de Grupo Sura.

Jorge Mario Velásquez cerró este jueves su ciclo de diez años como presidente de Grupo Argos con un mensaje que los accionistas seguramente querían escuchar: cumplió con lo prometido. El ingeniero civil, que comenzó como practicante en 1986 y llegó a la presidencia en abril de 2016, presentó un balance que traduce en números lo que significa transformar una de las empresas más grandes del país durante una década que incluyó una pandemia, siete intentos fallidos de adquisición hostil y una reestructuración sin precedentes.

Los números hablan por sí solos para quien entienda de finanzas, pero el cambio real es más simple: Argos debía 13,3 billones de pesos cuando Velásquez llegó. Hoy está prácticamente sin deuda. Las ganancias se fueron de 0,6 billones en 2015 a 4,3 billones en 2025. Es decir, la empresa genera casi siete veces más dinero que hace una década. Para el accionista promedio, esto significa que si usted hubiera invertido en Grupo Argos en mayo de 2023, tres años después su dinero se habría multiplicado 3,4 veces en acciones ordinarias y cinco veces en las preferenciales.

Pero lo más interesante para el bolsillo del inversionista fue lo que pasó con el dinero que la compañía generó. Repartió más de 4 billones en dividendos, redujo el número de acciones en circulación (lo que hace que cada acción valga más) y luego ejecutó en julio de 2025 la operación más grande que ha visto el mercado de valores colombiano: separar completamente a Grupo Argos de Grupo Sura. Los accionistas recibieron directamente acciones por cerca de 20 billones de pesos. El razonamiento era claro: los inversionistas querían poder comprar cada empresa según su propia estrategia, sin que una sola acción los expusiera a varios sectores a la vez.

El camino no fue fácil. La pandemia hundió el mercado colombiano casi 50% en 2020. Entre 2020 y 2021, se fueron 6,6 billones de dólares en inversión extranjera. Entre 2021 y 2022 llegaron siete ofertas públicas de adquisición que buscaban comprar Grupo Nutresa y Grupo Sura. La junta directiva las rechazó todas por considerar que estaban por debajo del valor real de las empresas. En mayo de 2023 finalmente se cerró ese capítulo con un acuerdo: Argos se deshizo del 9,9% que tenía en Nutresa (una inversión de 40 años que dejó ganancias del 20% anual) y aumentó su participación en Sura.

Para crecer sin endeudarse más, Velásquez buscó socios de talla mundial. Macquarie Asset Management entró en vías y aeropuertos. PSP, OTPP y Brookfield se aliaron en energía. Una estrategia simple: crecimiento sin riesgo de deuda.

En su despedida ante la asamblea, Velásquez fue claro en algo que muchos ejecutivos olvidan: "Yo llegué a construir sobre lo que otros construyeron desde la fundación hace 90 años". Atribuyó los resultados a las 9.500 personas que trabajan en el grupo más que a su liderazgo personal. También dejó una reflexión sobre cómo las grandes empresas en Colombia pueden funcionar: construyendo sobre lo anterior en lugar de destruirlo para imponer su propia narrativa. Para él, esa visión de largo plazo, donde cada liderazgo es temporal, es lo que da valor y continuidad real a una organización.

Velásquez se retira el 31 de marzo dejando, según su propio diagnóstico, un balance sólido, costos que no crecieron frente a 2016, un portafolio más rentable, aliados de clase mundial y una estructura simple y enfocada. La pregunta ahora es si el siguiente presidente podrá mantener ese ritmo.

Fuente original: Portafolio - Economía

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