Israel y Líbano sellan nuevo alto el fuego en Washington, pero todo depende de que Hezbolá cese fuego

Las delegaciones de Israel y Líbano llegaron a un acuerdo para un nuevo alto el fuego tras negociaciones en Washington con mediación estadounidense. El pacto incluye la creación de zonas controladas exclusivamente por el Ejército libanés y está condicionado a que Hezbolá detenga completamente sus ataques y se retire del sur libanés. Aunque ambas partes reafirmaron su intención de seguir negociando, un acuerdo similar hace poco fue incumplido.
Tras negociaciones en Washington mediadas por Estados Unidos, Israel y Líbano sellaron este miércoles un nuevo acuerdo para implementar un alto el fuego. El anuncio llegó a través de una declaración conjunta del Departamento de Estado estadounidense, aunque el éxito de esta nueva tregua dependerá en gran medida del cumplimiento de Hezbolá, la milicia chií alineada con Irán que ha sido el principal obstáculo en negociaciones previas.
El acuerdo contempla un plan que busca reforzar la presencia del Estado libanés en su propio territorio. Según la declaración, "ambas partes acordaron, siguiendo las directrices de Estados Unidos, acelerar la creación de zonas piloto en las que las Fuerzas Armadas Libanesas tomarán el control exclusivo del territorio, excluyendo a todos los actores no estatales". Esto significa crear áreas en el sur de Líbano donde solo operaría el Ejército regular libanés, eliminando la presencia de Hezbolá.
Sin embargo, la fragilidad de este nuevo acuerdo es evidente. La paz está condicionada al cese total de ataques por parte de Hezbolá contra territorio israelí y a la salida de todos sus miembros de la región de Litani Sur. El mes pasado ambas partes habían alcanzado un acuerdo similar, pero los enfrentamientos continuaron, lo que genera dudas sobre si esta vez será diferente.
Ambos gobiernos se comprometieron a realizar una nueva ronda de negociaciones en Washington el próximo 22 de junio. Según el comunicado oficial, "Israel y Líbano reafirmaron que no tienen ninguna intención hostil el uno hacia el otro y se comprometieron a continuar las negociaciones directas para generar confianza, resolver todos los problemas pendientes y trabajar para lograr un acuerdo integral entre los dos países".
La situación se complica por la participación de actores externos. Israel invadió Líbano en marzo bajo el argumento de perseguir a Hezbolá, que abrió fuego desde la frontera en apoyo a Irán. Teherán, por su parte, ha dejado claro que no aceptará ningún acuerdo que busque poner fin al conflicto si no se incluye a Líbano en la solución. Esta posición iraní añade presión a un proceso de paz que ya es frágil de por sí.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



