Israel rompe diálogo diplomático con jefa de la UE por críticas al trato a palestinos

El ministro de Exteriores israelí anunció una ruptura de contactos con Kaja Kallas, alta representante de la UE, acusándola de comparar a Israel con el apartheid sudafricano. Kallas rechaza entrar en la polémica pero mantiene que la UE debe criticar los asentamientos israelíes en Cisjordania. El incidente refleja tensiones crecientes entre Israel y Bruselas sobre Gaza, Palestina y derechos humanos, dividiendo también internamente a los Estados miembros europeos.
La relación diplomática entre Israel y la Unión Europea tocó fondo este jueves cuando el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció públicamente que rompería "todo contacto" con Kaja Kallas, la máxima responsable de la política exterior europea. La decisión llegó tras informaciones sobre supuestas comparaciones que Kallas habría hecho entre Israel y el régimen de apartheid de la antigua Sudáfrica, comentarios que según reportes habrían sido pronunciados en reuniones privadas durante una visita a México hace poco más de un mes.
Saar no fue comedido en sus palabras. Calificó a Kallas de actuar con "obsesión" e "injusticia flagrante" contra Israel, acusándola incluso de difundir un "libelo de sangre" contra "el único Estado judío del mundo y la única democracia de Oriente Medio". El ministro israelí condicionó cualquier restablecimiento de contactos a una disculpa pública de la diplomática estonia, dejando clara la dureza de su postura.
Kallas, por su parte, prefirió mantener la compostura diplomática. Sin negar ni confirmar las declaraciones que le atribuyen, enfatizó que en la diplomacia es necesario mantener abiertos los canales de comunicación incluso cuando existen profundas diferencias. Sostuvo que "el diálogo es la base de la diplomacia, especialmente cuando surgen diferencias" y rechazó ser arrastrada a una disputa sobre conversaciones celebradas a puerta cerrada. Sin embargo, fue clara en un punto: "No puedo luchar contra las sombras todo el tiempo", dijo, dejando entrever su frustración con esta dinámica de acusaciones sin fundamento verificable.
Lo que está realmente en juego trasciende esta disputa personal. La verdadera fractura entre Bruselas e Israel trata sobre los asentamientos judíos en Cisjordania, considerados ilegales por el derecho internacional y un obstáculo para cualquier solución negociada del conflicto. Kallas fue explícita: los asentamientos "dificultan cada vez más" la posibilidad de una coexistencia pacífica de dos Estados. En mayo, la tensión escaló cuando la UE impuso sanciones contra individuos y entidades responsables de violaciones graves de derechos humanos de palestinos en Cisjordania, una decisión rechazada rotundamente por Jerusalén.
El panorama dentro de Europa también es complejo. Mientras algunos gobiernos como el de Estonia defienden a Kallas, otros como Alemania marcaron distancia de las supuestas declaraciones que se le atribuyen. Esta división refleja cómo el conflicto palestino-israelí sigue siendo un tema que fractura la unidad europea, donde algunos Estados mantienen relaciones estratégicas cercanas con Israel mientras otros adoptan posiciones más críticas.
Por ahora, la ruptura anunciada por Israel no significa una suspensión formal de relaciones con la UE, pero sí señala un deterioro importante en los contactos políticos de alto nivel. Con Kallas insistiendo en mantener el diálogo y Saar exigiendo una retractación, el conflicto abre un nuevo frente de tensión diplomática en un momento cuando las discrepancias sobre Gaza, Cisjordania y las perspectivas de paz están en su punto más álgido.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



