Israel ordena evacuar el sur de Líbano y lo declara "zona de combate" pese al alto el fuego

Israel amplió este miércoles su ofensiva militar en Líbano al declarar toda la franja sur hasta el río Zahrani como zona de combate, ordenando la evacuación de cientos de miles de habitantes. Es la mayor orden de desalojo desde el inicio del conflicto y ocurre días antes de conversaciones diplomáticas en Washington. Además de bombardear Tiro, ciudad de 200.000 personas, el Ejército israelí ha intensificado ataques contra objetivos de Hezbolá en toda la región, dejando más de 1,2 millones de desplazados desde marzo.
Las tensiones en la frontera entre Israel y Líbano escalaron considerablemente este miércoles cuando el Ejército israelí declaró toda la franja sur libanesa hasta el río Zahrani —una extensión de alrededor de 2.000 kilómetros cuadrados— como zona de combate. La orden, dirigida a residentes que aún permanecen en el territorio, representa la mayor evacuación masiva ordenada desde el comienzo del conflicto. El portavoz militar israelí en árabe, Avichay Adraee, escribió en redes sociales: "Aconsejamos a los residentes del sur del Líbano evacuar hacia el norte del río Zahrani, ya que todas las zonas al sur del río se consideran zona de combate. Las FDI no tienen intención de dañar a la población civil".
Horas antes de esta orden, Israel ya había mandado evacuar Tiro, la ciudad costera más importante de la región con aproximadamente 200.000 habitantes. El Ejército israelí comenzó bombardeos intensivos en esa zona tras emitir la advertencia, registrándose al menos cuatro ataques cercanos a la ciudad en poco tiempo. Los ataques también alcanzaron el valle de la Bekaa e incluso impactaron cerca de la presa de Qaraoun, la mayor infraestructura hidroeléctrica del país. Funcionarios de la Defensa Civil libanesa expresaron su preocupación sobre la capacidad de respuesta ante la emergencia humanitaria, con equipos de rescate sin posibilidad de movilizar vehículos para evacuar civiles sin comprometer su disponibilidad para atender heridos.
Lo paradójico de esta escalada es que ocurre en medio de un alto el fuego que ha estado vigente desde abril. Diversos reportes indican que Israel ha intensificado significativamente sus operaciones en la última semana, atacando aproximadamente 550 objetivos atribuidos a Hezbolá solo entre lunes y martes. Esta ampliación de operaciones coincide con los anuncios del primer ministro Benjamin Netanyahu sobre la intención de expandir las zonas de control territorial y llevar adelante nuevas "zonas estratégicas".
El contexto político es complejo. Delegaciones de Líbano e Israel se preparan para reunirse en Washington en los próximos días, lo que probablemente influye en la estrategia militar. Según fuentes de seguridad israelíes consultadas por agencias internacionales, existe una diferencia clara en el cálculo estratégico: Israel considera que tiene libertad de acción en el sur de Líbano, pero evita bombardear Beirut para no entorpecer potenciales negociaciones diplomáticas que lidera el presidente estadounidense Donald Trump.
El costo humano de este conflicto sigue siendo devastador. Desde que Hezbolá disparó cohetes hacia Israel el 2 de marzo en solidaridad con Irán, más de 1,2 millones de libaneses han sido desplazados de sus hogares. El Ministerio de Salud del Líbano registra más de 3.200 muertos en ataques israelíes, aunque desde que entró en vigor el alto el fuego del 16 de abril, la Organización Mundial de la Salud reporta al menos 608 decesos adicionales. Esta cifra contrasta con los 10 soldados israelíes confirmados muertos en el mismo período, seis de ellos por drones explosivos de Hezbolá.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



