Irán reclama hasta 100 mil millones en fondos congelados: el dinero clave que negocia con EE.UU.

Irán acumula decenas de miles de millones de dólares congelados en el mundo por sanciones internacionales, principalmente dinero por ventas de petróleo a China, Irak e India. El gobierno iraní solicita acceso a aproximadamente 25 mil millones como parte de un acuerdo con Estados Unidos, aunque las estimaciones totales llegan hasta 100 mil millones. Esta liberación de fondos es central en las negociaciones sobre el programa nuclear y resulta crucial para estabilizar una economía devastada por sanciones y conflictos.
Durante casi cinco décadas, Irán ha visto congelarse sus activos en diferentes partes del mundo. El dinero está atrapado en bancos de China, Irak, India, Corea del Sur, Japón y otros países. Las cifras son difíciles de precisar, pero todos los involucrados reconocen que hablamos de decenas de miles de millones de dólares que ahora son el corazón de las negociaciones entre Teherán y Washington.
El gobierno iraní sostiene que tiene derecho a acceder a unos 100 mil millones de dólares en fondos congelados, aunque expertos cuestionan esta cifra y la sitúan en montos menores. Con la firma reciente del memorando de entendimiento con Estados Unidos, el objetivo inicial del régimen es asegurar al menos 25 mil millones de dólares. Según funcionarios iraníes, Estados Unidos se comprometió a liberar esos fondos mediante transferencias directas, cooperación con países de la región y líneas de crédito. Fuentes del mediador Pakistán informaron que esta liberación ocurriría de manera gradual, conforme avancen los diálogos sobre el programa nuclear.
¿De dónde viene todo este dinero? La mayor parte corresponde a pagos recientes por ventas de petróleo iraní que quedaron congelados después de que el presidente Donald Trump se retirara en 2018 del acuerdo nuclear firmado por la administración de Barack Obama. China, el mayor comprador del crudo iraní, tiene bloqueados entre 20 mil y 50 mil millones de dólares. Irak, importante cliente de electricidad y gas natural iraní, tiene otros 15 mil millones congelados. India cuenta con aproximadamente 7 mil millones por compras de petróleo. Además, hay fondos de Corea del Sur, Japón, Estados Unidos, Luxemburgo y Omán distribuidos en diferentes cuentas internacionales.
Para Irán, acceso a aunque sea parte de ese dinero sería transformador. La economía del país está golpeada: la inflación se dispara, la moneda se deprecia y las reservas de divisas están agotadas. Con estos fondos desbloqueados, el Banco Central de Irán podría revalorizar su moneda, estabilizar el tipo de cambio, financiar proyectos de reconstrucción de infraestructura y comprar equipamiento industrial necesario. Esfandyar Batmanghelidj, director del centro de pensamiento Bourse & Bazaar Foundation, subraya que el levantamiento de sanciones es "un incentivo" para que Irán negocie, aunque la falta de confianza en que estos alivios se materialicen sigue siendo un obstáculo importante.
Las negociaciones también incluyen un fondo de reconstrucción de 300 mil millones de dólares separado de los fondos congelados. Trump aclaró que Estados Unidos no aportará dinero para esto y que el acceso de Irán dependerá "de cómo se comporten". Según Reuters, más de la mitad de esos 300 mil millones ya han sido comprometidos por inversores privados de empresas estadounidenses, del Golfo Pérsico, asiáticas y africanas. Este fondo solo se crearía una vez que ambos países firmen el acuerdo final sobre el programa nuclear.
La administración Trump intenta presentar este acuerdo como superior al alcanzado por Obama en 2015. Un argumento central es que Irán no recibirá dinero de contribuyentes estadounidenses, solo accederá a sus propios fondos congelados. Sin embargo, esto minimiza lo que ocurrió hace años: el pago de 400 millones en efectivo que Washington envió a Teherán no fue, como se ha sugerido, dinero del Tesoro estadounidense, sino la devolución de un pago por una venta de armas cancelada al anterior Shah de Irán. Lo que está claro es que los fondos congelados representan para Irán una cuestión de supervivencia económica, mientras que para Washington es parte de una estrategia más amplia de control regional.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



