Irán llega a Suiza a negociar con EE. UU. mientras se intensifican los combates en Líbano

Una delegación iraní de alto nivel encabezada por el canciller Abbas Araqchi llegó a Suiza el sábado para iniciar negociaciones con Estados Unidos basadas en un acuerdo de 14 puntos firmado esta semana. Sin embargo, la tensión crece: Irán amenaza con cerrar el estrecho de Ormuz alegando que Israel viola el alto el fuego en Líbano, donde continúan los ataques pese a una tregua supuestamente vigente. La guerra de casi cuatro meses entre Washington y Teherán busca resolverse en estas conversaciones, pero la situación en el territorio libanés amenaza con dinamitar todo.
Mientras diplomáticos iraníes se sientan en la mesa de negociaciones en Suiza, las armas no dejan de sonar en Medio Oriente. Una delegación encabezada por el canciller Abbas Araqchi y el negociador Mohammad Baqer Qalibaf aterrizó este sábado 20 de junio en territorio suizo para dialogar con Estados Unidos. La comitiva iraní también incluye altos funcionarios de seguridad, del banco central y del sector petrolero, señal de que Teherán viene en serio. Las conversaciones responden al memorando de entendimiento de 14 puntos que el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario iraní Masoud Pezeshkian firmaron hace apenas unos días, buscando cerrar una conflictiva guerra de casi cuatro meses.
El problema es que mientras se negocia en Suiza, la pólvora sigue ardiendo en Líbano. Irán canceló el viernes el inicio de las conversaciones precisamente porque Israel continuaba atacando el sur libanés, lo que considera una violación directa del acuerdo. Según la Defensa Civil libanesa, 20 personas murieron en bombardeos israelíes el sábado, solo horas después de que entrara en vigor una supuesta tregua. Israel afirma que responde a ataques de Hezbolá, el grupo militante respaldado por Irán, mientras que Hezbolá declara que no permitirá a Israel "libertad de movimiento" en territorio libanés. Es un círculo vicioso de represalias que amenaza con sabotear las negociaciones antes de que comiencen de verdad.
La tensión también escaló en otro frente crítico: el estrecho de Ormuz. Este sábado, la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció el cierre de esa vía marítima vital para el suministro mundial de petróleo y gas. Irán usa esta amenaza como moneda de cambio, citando lo que denomina "crímenes" israelíes en Líbano. Sin embargo, el Comando Central estadounidense reporta que 55 buques mercantes pasaron por el estrecho el sábado transportando más de 17 millones de barriles de petróleo, y promete garantizar que el flujo continúe. Trump escribió en redes sociales que no se cobrará peaje por el paso durante o después del alto el fuego de 60 días, a menos que Estados Unidos lo imponga si fracasan las conversaciones.
Desde el lado iraní, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, advirtió que Irán presionará en Suiza para que se cumplan los compromisos, citando incumplimientos estadounidenses previos en materia de acuerdos. Mohammad Mokhber, asesor del líder supremo iraní, fue más directo: acusó a Washington de no implementar la primera cláusula del acuerdo provisional, que incluye un alto el fuego "en todos los frentes", incluido el Líbano. Mientras el acuerdo exista solo sobre papel y los combates continúen, advirtió Mokhber, el flujo de energía de Medio Oriente seguirá paralizado.
El vicepresidente estadounidense JD Vance, quien viajó a Suiza para estas reuniones, se mostró optimista en una entrevista con Fox News. Afirmó estar seguro de que el alto el fuego acordado se mantendría y que no había visto prueba alguna de que el estrecho estuviera cerrado. También reveló que los negociadores estadounidenses Jared Kushner y Steve Witkoff habían estado en Suiza "durante unas horas, ocupándose de algunos de los aspectos técnicos", y que "tras hablar con Jared y Steve esta mañana, las cosas van bien".
Lo paradójico es que ambas partes reconocen haber acordado una pausa de 60 días para negociar, pero mientras tanto los combates prosiguen sin tregua. En el Líbano, el Ministerio de Salud ha registrado 4.057 muertos en ataques israelíes desde el 2 de marzo. Israel, que fue excluido de estas negociaciones entre Irán y Estados Unidos, mantiene que no forma parte del acuerdo y que no se retirará de los territorios libaneses que controla. La pregunta que flota en el aire es si la diplomacia en Suiza resistirá el peso de una Líbano que sigue ardiendo, o si la violencia en el terreno terminará por colapsar todo lo que se intente acordar en la mesa de negociaciones.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



