Impacto contra árbol: el nuevo enigma que investigan en el desastre del Hércules en Putumayo

El avión militar Hércules que se estrelló en Puerto Leguízamo el 23 de marzo, dejando 69 muertos, golpeó un árbol al despegar. El ministro de Defensa confirmó esto como línea de investigación, pero aclaró que aún no saben si el árbol fue la causa o consecuencia de otra falla. Las autoridades descartan preliminarmente un atentado y analizan el estado de la aeronave, la tripulación y condiciones meteorológicas.
Una nueva pieza del rompecabezas del accidente aéreo más grave en Colombia en años acaba de aparecer. El avión Hércules que se estrelló el pasado lunes en Puerto Leguízamo, Putumayo, matando a 69 personas la mayoría militares, habría golpeado un árbol durante los primeros segundos del despegue. Así lo confirmó el ministro de Defensa, general (r) Pedro Sánchez, en una entrevista con Blu Radio, abriendo con esto una nueva línea de investigación que podría cambiar todo lo que se creía saber hasta ahora.
Lo complicado del asunto es que nadie sabe aún si ese impacto causó el accidente o si fue resultado de un fallo previo de la máquina. El ministro fue claro en esto: "Por lo menos, la información preliminar que se tiene es que sí" hubo contacto con el árbol, pero insistió en que la secuencia de los hechos es lo que realmente importa. Es decir, la gran pregunta que deben resolver es si la aeronave ya estaba en problemas antes de chocar contra el árbol, o si fue ese golpe el que desencadenó todo.
Aquí es donde la cosa se pone técnica. Según el Gobierno, antes del despegue se verificó que todo estaba en orden: el peso del avión dentro de los límites permitidos y los procedimientos se ejecutaban según los estándares militares. El ministro explicó que durante un despegue hay referencias muy precisas de tiempo y velocidad. "Si en este tiempo no tiene esa velocidad, debe abortar", señaló, agregando que "la tripulación iban perfectamente haciendo todo el procedimiento estándar". Esto añade complejidad porque significa que en teoría todo se hacía correctamente.
Las autoridades también descartaron preliminarmente que haya sido un atentado, aunque Sánchez reconoció que en el pasado ha habido casos donde accidentes aéreos estuvieron vinculados a acciones criminales. Sin embargo, aclaró que "eso lo dirá la investigación" y pidió evitar hipótesis sin fundamento que puedan afectar tanto las pesquisas como las respuestas que esperan las familias.
De esta forma, la investigación ahora se concentra en varios frentes: el estado técnico de la aeronave, el desempeño de la tripulación en los momentos previos al accidente, las condiciones meteorológicas y el entorno operativo. Lo cierto es que el impacto contra el árbol, lejos de ser un dato menor, se ha convertido en la pieza clave para reconstruir qué sucedió en esos segundos críticos del despegue que, por su naturaleza, exigen uno de los mayores niveles de desempeño operativo. Mientras continúan las investigaciones, el caso sigue abierto en todos los frentes posibles, sin una conclusión definitiva a la vista.
Fuente original: Portafolio - Economía